Acabo de entrar y voy a escribir con franqueza: desde que tengo recuerdos escribo y pinto; pertenezco a una generación que creció sin tecnología, por esa razón mis primeros escritos fueron con lápiz, luego pluma y tinta y, más tarde, la inolvidable máquina de escribir. Presionado por la necesidad de compartir tantas páginas, de pronto resulto metido en encrucijadas difíciles (como en este momento) en que me dice el texto del PC "puedes cargar archivos .txt y .odt; para mi como si estuviera en mandarín; bueno, ¿qué puedo hacer?, no se lo estoy preguntando a nadie, es para mi mismo, y me respondo: "aprenda zopenco".
Como nadie nació aprendido, sé que con los días encontraré el "ábrete sésamo". Creo que el paso más difícil es el primero y ya lo estoy dando. Si estoy haciendo el oso sé que cuando coja impulso los que lean este corto monólogo van a olvidarlo, al leer los artículos que voy a regalarles, y es con mucho gusto. Lo que se escribió para no ser leido ya está muerto (según yo) y cuando las hojas se guardan mucho tiempo se llenan de moho y huelen a reliquia.
No quiero alargar una primera página. Gracias si llegaron hasta este punto.
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