Nunca sabré realmente que paso, en el sentido si se confundieron, me perdonaron, o simplemente fue por que si nomás. Eran otros tiempos, se podía estar en una especie de “villa cariño”, sin demasiados cuidados, uno se preocupaba mas en lograr los favores de la niña que nos acompañaba que en los peligros de robo o cosa peor. Era bastante tarde, mi viejo luego de mucho rogar y discutir, me presto el auto, una renoleta que se caía a pedazos, pero útil….muy útil para remplazar los que en esa época se llamaban hotel alojamiento, pero que cobraban el “turno” exactamente igual que ahora. Saliendo un poco del relato principal, comento: el hotel tenia dos inconvenientes fundamentales para un adolescente y su acompañante, en primer lugar lo que costaba, obviamente no tenia trabajo, o mejor dicho tenia pero lo que ganaba apenas alcanzaba para pagar los gastos del todavía secundario, fundamental la entrada al baile y eventualmente algún convite a la señorita que luego seria tratada de llevar a lugares mas íntimos. Pero por una creencia de la época (obviamente falsa), se suponía que la niña en cuestión jamás de los jamases, daría su consentimiento de concurrir a un telo sin haber tenido por lo menos un serio franeleo previo; por lo tanto el auto solucionaba todos los problemas: no se pagaba, se podía tener la previa …y como quien quiere la cosa, concretar….incomodo es verdad, pero a los 18 años….ja Volviendo al relato, estábamos justamente en un lugar alejado del pueblo, una calle asfaltada hasta media cuadra mas de donde nos encontrábamos, en ese lugar prácticamente no había casas, y las que estaban, por la hora totalmente a oscuras. Muy entusiasmados y entretenidos estábamos la afortunada y yo (me parece que el afortunado era yo, en fin), cuando apareció un automóvil en sentido contrario al que nosotros estábamos estacionados. Pasaron bastante despacio, pude comprobar que eran cuatro tipos, siguieron unos cincuenta metros y retomaron para donde estábamos nosotros. Por supuesto que inmediatamente intente poner en marcha mi renoleta, pero nada…no arrancaba ni pidiendo por favor… Los tipos nos pasaron, también despacio, pegados a nuestro lado, (supuse que para mirar bien quienes éramos), y nuevamente hacen cincuenta metros y retoman, nuevamente pasan al lado nuestro, otros pocos metros atrás nuestro y se detienen, siempre iluminando con unas luces tremendamente potentes. A todo esto en mi vehículo, el pánico era rey, la pobre chica estaba a los gritos, susurrando los gritos que es peor. Yo estaba tratando de demostrar hombría que no tenia ni sentía, pero en ese momento me acorde que el asiento de mi auto estaba roto y por lo tanto yo quedaba mucho mas bajo que lo normal, pensé iluso de mi, tal ves si me bajo del auto los tipos se dan cuenta de mi porte, de mis casi metro noventa y mis espaldas generosas les da miedo y se retiran…. Me bajo y los tipos en ves de correr desesperados ante mi presencia amenazadora, abren las cuatro puertas al mismo tiempo…. La descripción exacta de mi estado de animo en ese instante, si bien por suerte no literal, es – me recage en las patas - Supongo que porque con la chica todavía no había concretado y mis esperanzas de hacerlo se mantenían intactas a pesar de todo, en ves de salir corriendo que era lo mas razonable, no, sacando pecho y con una actitud desafiante, les hice señas con el brazo a los del auto para que se acercaran… Los cuatro tipos se bajaron al mismo tiempo…., cada uno de estos con un solo brazo, podía con migo la chica y nuestras familias….no quiero exagerar, pero eran realmente grandes, grandes por todos lados, altos, fornidos, melenudos, (en esa época eso era signo de rudez), barbudos (en esa época era signo de rebeldía absoluta). Uno de estos se adelanto un poco al grupo que ya estaba a pocos paso míos y me dice, con un tono realmente amenazante no como el que pretendió ser el mío: ¿que te pasa a vos? Todavía me pregunto por que no me mataron me afanaron, me violaron, etc.….voy y le digo con un tono neutro: -- no, si me podes empujar, que no me arranca….-- Cuando les pido esto, si bien fue solo un instante, fue el momento mas largo de mi existencia, se miraron entre si con una expresión que a un hoy no alcanzo a discernir. Aproveche y agregue, dando por hecho que lo harían, -- dale le doy contacto….-- Me empujaron, arranco, salude con la mano….y sigo con las preguntas sin respuesta. 29/01/09
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