No sé si la poesía reproduce

la efímera magia de los sueños,

la fantasía imposible de imaginar tu cuerpo,

de recorrer con mis manos tu cabello.

No sé si la poesía me esperará

cuando llegue la hora de mi entierro.

No sé si me abrirá la puerta

del cielo o del infierno,

si me dará los buenos días

cuando llegue al paraíso eterno,

si tomará desayuno conmigo en la mesa

a la espera de que llegue mi turno,

antes de que se lleven el recipiente prestado que usé

No sé si se sentará a beber un café

mientras espero vivir la eternidad

en un solo verso.

No sé si me consolará

cuando mi llegada no se concrete

y me quede vagando en el infierno.

No sé si la poesía podrá contener

todo aquello que en el alma

ya no puedo.

Solo sé

que sin poesía muero,

por fuera

y por dentro.

220

Cargando comentarios...