Una niña que no levanta tres palmos del suelo, hablando desde un móvil de última generación.
Un niño de unos ocho años disfrazado de Diablo y cuando le sigo el juego con un crucifijo, grita que me maldice y que deje de acosarle.
Un Hombre que no sólo no entiende mi crítica y que me mira de arriba abajo cómo si fuese un pedófilo.
Pues:
Una niña hablando por teléfono a esa edad, será un peligro con 18 ó 19 años cuando tenga acceso pleno a Internet, sino lo tiene ya.
Un niño que no respeta a un adulto hoy, maldiciéndote y mintiendo con fines poco claros, de adulto no respetará ni lo más esencial de la vida.
Un adulto que no es condescendiente, o sufrió un trauma con los curas en el Nacional Catolicismo, o es co-partícipe involuntario de esta maquiavélica Sociedad.
Soy Esrefa, Soy Afa, Soy Ignacio, Soy Fuego. Ardo ante la injusticia, me quema lo que no comprendo, me achicharra la prepotencia y me carboniza la Suciedad Social.
Arda en la Gehenna  lo negativo y acrisolemos lo bello.
470

Cargando comentarios...