Manuelito, un ejemplo de virtud
Educación Inclusiva
Manuelito, un ejemplo de virtud. Caso Real, Chimbote, 5 de Marzo del 2012.
Manuel es un niño especial, no por tener algún déficit físico, ni por algún trauma emocional, sino porque sus padres lo abandonaron a muy temprana edad y por el hecho de que a sus seis tempranos años, al niño se le diagnosticó dislexia, trastorno que consiste en la incapacidad parcial en el aprendizaje de la lectura y escritura. Su tía Petunia quien lo cuida ahora, lo matriculó en el colegio particular Niño Dios que gracias a la constitución, estaba obligado a aceptar a cualquier alumno especial a los centros educativos, no por obligación, más bien por humanidad, y que si éste se oponía, podría sufrir graves demandas.
Aunque Manuelito como lo llamaban sus amigos, no presentaba problemas serios, es un fiel modelo de la Educación Inclusiva en el Perú, específicamente, en Chimbote. Manuelito no puede rendir bien en sus exámenes debido a la carencia del aprendizaje, casi todo se le olvida y le es muy difícil captar las ideas. A sus diez años, él es consciente de lo que le pasa y tiene que hacer, por eso una especialista profesional en casos Inclusivos o Especiales lo ayuda lentamente en el gran proceso de la inteligencia.
Sus más grandes amigos son Rodolfo, un gordito de su misma edad con quien juega y se divierte, y un niñito ágil, un año menor que él pero con gran estima y astucia: Harry.
A veces pelean pero luego se amistan y vuelven a ser muy amigos. Actualmente, Harry y Rodolfo lo visitan con frecuencia a casa de su tía para ayudarle con algunas tareas. Son sus amigos leales quienes lo entienden y tratan de ayudarlo. Manuel sabe que si le pone mucho empeño, podrá algún día retrasar esta dificultad que lo persigue y al fin sentirse libre. De todas maneras, podemos rescatar que Manuelito, es un ejemplo de virtud que sólo pocos lo poseen.
07.07.12
Manuelito, un ejemplo de virtud. Caso Real, Chimbote, 5 de Marzo del 2012.
Manuel es un niño especial, no por tener algún déficit físico, ni por algún trauma emocional, sino porque sus padres lo abandonaron a muy temprana edad y por el hecho de que a sus seis tempranos años, al niño se le diagnosticó dislexia, trastorno que consiste en la incapacidad parcial en el aprendizaje de la lectura y escritura. Su tía Petunia quien lo cuida ahora, lo matriculó en el colegio particular Niño Dios que gracias a la constitución, estaba obligado a aceptar a cualquier alumno especial a los centros educativos, no por obligación, más bien por humanidad, y que si éste se oponía, podría sufrir graves demandas.
Aunque Manuelito como lo llamaban sus amigos, no presentaba problemas serios, es un fiel modelo de la Educación Inclusiva en el Perú, específicamente, en Chimbote. Manuelito no puede rendir bien en sus exámenes debido a la carencia del aprendizaje, casi todo se le olvida y le es muy difícil captar las ideas. A sus diez años, él es consciente de lo que le pasa y tiene que hacer, por eso una especialista profesional en casos Inclusivos o Especiales lo ayuda lentamente en el gran proceso de la inteligencia.
Sus más grandes amigos son Rodolfo, un gordito de su misma edad con quien juega y se divierte, y un niñito ágil, un año menor que él pero con gran estima y astucia: Harry.
A veces pelean pero luego se amistan y vuelven a ser muy amigos. Actualmente, Harry y Rodolfo lo visitan con frecuencia a casa de su tía para ayudarle con algunas tareas. Son sus amigos leales quienes lo entienden y tratan de ayudarlo. Manuel sabe que si le pone mucho empeño, podrá algún día retrasar esta dificultad que lo persigue y al fin sentirse libre. De todas maneras, podemos rescatar que Manuelito, es un ejemplo de virtud que sólo pocos lo poseen.
07.07.12
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