Tirada bajo el sol mi mente empieza a soñar,
y allí estas mirándome con amor y tus manos
vuelan sobre mi cuerpo como alas de mariposas.
Se me impregna tu aroma, ese aroma que extrañaba,
que se pega, que camina por el cuerpo
encendiendo esa llama que creía apagada.
Y es tanto el fuego que me hago invisible.
Y soy árbol que abraza tus aguas,
soy pupila que bebe tu esencia
soy palabras que en el eco se pierden,
y un rostro que espera tus caricias.
Se ahuecan tus susurros en mi seno,
y entre las hojas de tus manos
nacen armoniosas melodías
que se pliegan como piel.
Tirada bajo el sol del mediodía
mis mariposas se escapan.
Dejándome una triste despedida
de lo que hubo entre tu y yo.
20/02/2009
rdb
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