Genesis 2:17—“Inevitablemente morirás” 
Nadie ha padecido la muerte propia, esta sólo puede afectarnos en vida. Llegado el momento, como dijo Epicuro, cuando la muerte llega nosotros ya nos hemos marchado.
Morir es justo, hermoso y necesario. La idea de la muerte es lo único de la misma que nos puede hacer padecer. Así ha sido desde siempre, incluso en la mente de los más valerosos vagó el fantasma de la ineludible desaparición. Es necesaria esta idea de la muerte, que no viene a quitarnos nada, es necesaria para vivir en plenitud cada instante que es sólo nuestro.
A vosotros, esclavos de la religión, ¿creéis que por creer en la inmortalidad os ha de ser otorgada? ¿Dónde está esa "aceptación gozosa de la naturaleza humana"?
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