La tristeza
Cuando la tristeza te agobia, buscas refugio, quieres golpear la puerta de tu alma y desahogar tu tristeza, pero la puerta no se abre, está cargada de emociones, no hay más remedio que devolverse y buscar otras opciones, como ayuda de un profesional, psicólogo o siquiatra, pero te tratan como a niño chiquito o persona ignorante, no te sientes bien, entonces busca una amiga o familiar, aquella que inicia su blablablá, sólo hay que escucharla, no deja hablar, Se siguen cerrando puertas para desahogar tu dolor, ya sientes un volcán a punto de estallar en tu corazón.
Encuentras un amigo que te escucha, pero te juzga mal, entonces el único desahogo, es la noche, la oscuridad, la cama, la almohada, las lágrimas hasta el cansancio y dormir.
 Empezar un nuevo amanecer, iluminado por el sol, compartiendo su calor y sin pedir favor, ilumina la puerta del alma, hace seguir la tristeza a su turno, la ayuda, dispersa tus emociones convertidas en gran inspiración poética y eres tú misma quien explota ese volcán y alivia tu corazón.

 
2590

Cargando comentarios...