La importancia de la Educación Artística en la Escuela
Resumen.
Las palabras de Freire resumen claramente el motivo de este trabajo. La idea de dirigir una mirada a la educación artística desde el paradigma de Desarrollo Humano nació en América Latina. Siempre hay un lugar para la experiencia artística: entre la basura, los enfrentamientos armados, la represión, entre los analfabetos en nuestro alfabeto impuesto, entre los obreros, entre los poderosos, entre los que buscan cambiar. Como dicen las siguientes palabras de López García: “El valor de la educación artística reside en su facultad de aproximarnos al mundo y sus gentes, porque nos enseña tangiblemente lo que otros piensan, a comprender, admitir y tolerar otras formas de sentir y de pensar” López García, C. 1993:85).
Palabras clave.
Arte, Educación, Desarrollo humano.
Introducción.
El presente escrito pretende posibilitar puentes de ida y de vuelta entre el Desarrollo Humano y La educación artística, desde el convencimiento vivido de su profunda vinculación y necesidad mutua.
Para la mayoría de las personas que se trabajan en el ámbito de las artes y la educación, los recortes en Educación Artística, ya se trate de una reducción horaria, de la disminución de recursos humanos o materiales o, en casos extremos, de la práctica desaparición del área en las escuelas, ha sido una preocupación creciente en los últimos años. Como se hace evidente en muchos congresos y publicaciones, en algunos países las artes están siendo prácticamente excluidas del horario escolar en un intento de ocupar ese tiempo con más horas para las asignaturas que conforman lo que se conoce como STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y
Matemáticas). Todo esto, claro está, en aquellos países en los que la Educación Artística se ha venido impartiendo regularmente en las escuelas, puesto que debemos comenzar por reconocer que en muchos casos el área no se suprime o desaparece simplemente porque nunca se ha impartido como tal a pesar de que, como veremos en este informe, forma parte de todos los currículos analizados en esta investigación. Cuando esto sucede, se hace difícil el cumplimiento de la meta específica número 12 del Proyecto “Metas Educativas 2021: La educación que queremos para la generación de los bicentenarios” (OEI, 2010), aprobado en la
XX Conferencia de Ministros de Educación, y después en la XX Cumbre Iberoamericana, que plantea Ofrecer un currículo que incorpore la lectura y el uso del computador en el proceso de enseñanza y aprendizaje, en el que la Educación Artística y la Educación Física tengan un papel relevante, y estimule el interés por la ciencia, el arte y el deporte entre los alumnos y cuyo indicador específico (el 17) se refiere al tiempo semanal dedicado a la Educación Artística y a la Educación Física en las escuelas, apuntando como nivel de logro el que en 2021 hay establecidas al menos tres horas dedicadas a la Educación Artística y a la Educación Física en Primaria, y dos horas en la Educación Secundaria obligatoria
Educación y Desarrollo Humano
Frente al modelo económico de desarrollo, va cobrando fuerza una concepción alternativa que defiende:
• El desarrollo como un proceso multisectorial, donde el progreso material de las personas y el crecimiento económico de un país es una dimensión pero existen otros factores igual de importantes vinculados con las libertades y la cultura.
• El horizonte del desarrollo como la plena realización personal y social, desde la ampliación de las posibilidades de elección, teoría defendida por Amaryta Sen (ya ampliamente comentada en el apartado sobre el paradigma de desarrollo de esta investigación).
Este enfoque más amplio es el que ha marcado las cumbres internacionales que ha habido en la última década sobre educación y desarrollo (fundamentalmente, Jomtien y Dakar). Frente a la visión cuantitativa tradicional (mide el grado de educación según los conocimientos adquiridos), esta visión resalta la importancia cualitativa de la educación4:
• La educación es un derecho humano fundamental de las personas: recogido como tal en el artículo 26 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (1948). Ello significa que la educación es un fin en
Una nueva mirada a la Educación Artística 304 desde el Paradigma del Desarrollo Humano sí mismo y que la falta de acceso a la educación constituye la violación de un derecho humano y así debe ser contemplada.
• La educación como un proceso amplio, dirigido a satisfacer las necesidades de aprendizaje de niños, jóvenes y adultos a lo largo de toda su vida para poder desarrollar una vida digna. Este concepto de educación es el que viene recogido en el Marco de Acción de Dakar, que establece que “Todos los niños, jóvenes y adultos en su condición de seres humanos tienen derecho a beneficiarse de una educación que satisfaga sus necesidades de aprendizaje en la acepción más noble y más plena del término, una educación que comprenda aprender a asimilar conocimientos, a hacer, a vivir con los demás y a ser. Una educación orientada a explotar los talentos y capacidades de cada persona y desarrollar la personalidad del educando, con objeto de que mejore su vida y transforme la sociedad” (punto 3 del Marco de
Acción de Dakar).
• La educación para el cambio social: La característica principal que configura nuestro mundo es el abismo de la desigualdad Norte-Sur, una brecha que es persistente y creciente. En el mundo actual, la pobreza, entendida como la no posibilidad de desarrollar una vida digna, es la forma de vida de la mayoría de la humanidad... en medio de la abundancia creciente de unos pocos. Esta situación constituye el mayor problema no sólo económico sino político y ético actual, ante el cual lo que procede es una educación dirigida al cambio social en vez de a la adaptación.
Como consecuencia de estos requerimientos surge la educación para el desarrollo. En ella se requiere transformar el proceso educativo en acción moral como paso para lograr definitivamente una acción social y política a favor del desarrollo sostenible. Evidentemente, esto no puede lograrse sólo con la educación ambiental ni con ninguna pedagogía específica, Porque específicamente todas las pedagogías forman parte de los sistemas escolares que patrocinan políticas, economías y las consecuentes conductas que se encuentran en total oposición a las tesis defendidas por el desarrollo sostenible.
Una pedagogía para el desarrollo debe ser una pedagogía multitemática y, por lo tanto, compleja (sistémica) porque así es el desarrollo sostenible. Vamos a dedicar el siguiente apartado a intentar mostrar las características de la educación para el desarrollo.
La educación para el desarrollo
La humanidad se enfrenta de cara al siglo XXI con la necesidad de encontrar una nueva forma de desarrollo que permita superar la inmensa brecha de desigualdad, pobreza e injusticia que separa al Norte y al Sur y que al tiempo sea compatible con la mejora del medio ambiente. Ante estos desafíos, la
Educación para el Desarrollo debería adquirir cada vez más importancia. La acción política necesaria para impulsar el desarrollo humano sostenible implica previamente sensibilización, información valores solidarios, compromiso y actitudes favorables al cambio en la población. La Educación para el Desarrollo tiene una dimensión estratégica. La Educación para el Desarrollo se podría definir como un proceso educativo constante que favorece la comprensión sobre las interrelaciones económicas políticas, sociales y culturales entre el Norte y el Sur, que promueve valores y actitudes relacionados con la solidaridad, la justicia social y busca vías de acción para alcanzar un Desarrollo Humano y sostenible. Tiene una larga trayectoria en países como Reino Unido, Suecia, Canadá u Holanda, y, poco a poco, comienza a ser conocida en España. En nuestro país, las ONGD comenzaron a divulgar esta corriente educativa a mediados de la década de los 80.
En la Educación para el Desarrollo se considera a la educación como un proceso interactivo para la formación integral de las personas. Es una educación dinámica, abierta a la participación activa y creativa, orientada hacia el compromiso y la acción que debe llevarnos a tomar conciencia de las desigualdades planetarias existentes en el reparto de la riqueza y del poder, de sus causas consecuencias, y de nuestro papel en el esfuerzo por construir unas estructuras más justas. Es una educación que no trata sólo del Sur, sino de la actualidad, de nuestro entorno, de la interdependencia Norte-Sur; y esto no lo hace únicamente desde el punto de vista de los valores sino también desde el ángulo científico y conceptual por lo que no podemos calificarla de “moda pedagógica". Por el contrario, es una forma de educación siempre en proceso de cambio que recoge propuestas educativas que considera indispensables para la comprensión global, para la formación de la persona, para el compromiso en la acción participativa. Esta idea está resumida en el eslogan: “Pensar globalmente y actuar localmente".
Es, por lo tanto, una educación activa, comprometida con la defensa de los derechos humanos, de la paz, de la dignidad de las personas y de los pueblos evitando las interpretaciones eurocéntricas o cualquier tipo de marginación por etnia, credo o sexo. Pretende que los estudiantes incorporen el sentido crítico a través de un proceso de enseñanza-aprendizaje que les permita desarticular prejuicios e impulsar actitudes solidarias. Vivimos en un sólo mundo, en una aldea global, pero solemos ignorar aquellas realidades distintas de la nuestra. Ya va siendo hora de que el Norte y el Sur se conozcan mejor, descubran sus vínculos e interdependencias múltiples.
Dimensiones
Dimensión cognitiva: Abarca el conocimiento de las desigualdades existentes en el reparto de riqueza y el poder, el conocimiento de las causas y las consecuencias de estas desigualdades y el papel del Norte y el Sur en construir estructuras más justas
Dimensión procedimental
Fomenta la adquisición de habilidades que construyen el desarrollo humano como: la capacidad crítica, la capacidad de argumentar, el trabajo en equipo y la habilidad de descodificar imágenes y mensajes.
Dimensión actitudinal: Promueve valores y actitudes relacionados con la solidaridad, la justicia social y los derechos humanos, esenciales para entender y enfrentarse a los nuevos procesos económicos, sociales, culturales y políticos que rigen el planeta.
Estas dimensiones se combinan en dos grandes áreas de trabajo:
Educación sobre el Desarrollo: Conocimientos conceptuales, sobre economía, política, historia, antropología y medioambiente local e internacional.
Es el estudio que desvela las razones de la desigualdad y las razones de la existencia de distintos modelos de desarrollo. Es preciso poseer una estructura conceptual básica para el conocimiento del desarrollo que se puede obtener mediante el trabajo interdisciplinar entre las distintas áreas como medio para abordar la comprensión de los problemas en toda su complejidad. Dentro de esta área esta el saber especializado realizado por investigadores.
Educación para el Desarrollo: Elaboración teórica y ejercicio práctico de valores, actitudes y habilidades para facilitar la construcción de una personalidad crítica, tolerante y solidaria que sirva para promover la equidad y la justicia social. Se trata de hallar claves de comprensión de los problemas del desarrollo, teniendo en cuenta que son problemas complejos en los que actúan intereses contradictorios y cuya interpretación se modifica según diferentes perspectivas socioculturales. El mundo cambia a una velocidad vertiginosa y el papel más importante de la E.D. es formar a la juventud para una vida adulta en la que sean capaces de interpretar la realidad y participar activamente en su transformación liberadora. Dentro de este concepto entrarían las propuestas educativas no formales como las campañas de sensibilización ciudadana, el trabajo en los municipios etc. También pertenece a esta área la educación en valores que se imparte en los llamados temas transversales en las escuelas.
Conclusiones.
Llegado al punto final de esta investigación podemos confirmar en una gran conclusión, que nos confirma la hipótesis inicial: La existencia de vínculos esenciales -que pueden ser operativos en campos de actuación común- entre la educación artística y el
Desarrollo Humano, abre caminos beneficiosos para ambas realidades y para el mundo. Los objetivos y la metodología propuestos, al principio de esta investigación, nos han sido suficientes para llegar a la meta planteada en la hipótesis inicial. Es una investigación de carácter teórico que no incluye aplicaciones prácticas concretas sino que pretende servir como un gran marco de referencia aplicable en cualquier circunstancia, lugar y tiempo, abarcando muchos aspectos y campos desde una visión holística y en cierta forma panorámica. Nuestra búsqueda se ha definido en la unión de la multidimensionalidad del paradigma de Desarrollo Humano con la complejidad de la realidad actual en la educación artística. La multidimensionalidad no debe verse como un cajón de sastre en el que cada uno escoge el aspecto que más le conviene. Es un reconocimiento de la contradicción y complejidad de nuestro mundo, por eso la perspectiva del desarrollo sólo puede comprender el mundo y orientarlo desde la complejidad, superando las obviedades.
Bibliografía.
READ, H. (1995): Educación por el Arte. Barcelona, Paidós.
POLO, L. (1999): La persona humana y su crecimiento. Pamplona, Eunsa.
POPPER, F (1989): Arte, acción y participación. El artista y la creatividad hoy. Madrid, Akal.
PÉREZ ESCLARÍN, A. (2000): Más y mejor educación para todos. Venezuela, San Pablo.
Las palabras de Freire resumen claramente el motivo de este trabajo. La idea de dirigir una mirada a la educación artística desde el paradigma de Desarrollo Humano nació en América Latina. Siempre hay un lugar para la experiencia artística: entre la basura, los enfrentamientos armados, la represión, entre los analfabetos en nuestro alfabeto impuesto, entre los obreros, entre los poderosos, entre los que buscan cambiar. Como dicen las siguientes palabras de López García: “El valor de la educación artística reside en su facultad de aproximarnos al mundo y sus gentes, porque nos enseña tangiblemente lo que otros piensan, a comprender, admitir y tolerar otras formas de sentir y de pensar” López García, C. 1993:85).
Palabras clave.
Arte, Educación, Desarrollo humano.
Introducción.
El presente escrito pretende posibilitar puentes de ida y de vuelta entre el Desarrollo Humano y La educación artística, desde el convencimiento vivido de su profunda vinculación y necesidad mutua.
Para la mayoría de las personas que se trabajan en el ámbito de las artes y la educación, los recortes en Educación Artística, ya se trate de una reducción horaria, de la disminución de recursos humanos o materiales o, en casos extremos, de la práctica desaparición del área en las escuelas, ha sido una preocupación creciente en los últimos años. Como se hace evidente en muchos congresos y publicaciones, en algunos países las artes están siendo prácticamente excluidas del horario escolar en un intento de ocupar ese tiempo con más horas para las asignaturas que conforman lo que se conoce como STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y
Matemáticas). Todo esto, claro está, en aquellos países en los que la Educación Artística se ha venido impartiendo regularmente en las escuelas, puesto que debemos comenzar por reconocer que en muchos casos el área no se suprime o desaparece simplemente porque nunca se ha impartido como tal a pesar de que, como veremos en este informe, forma parte de todos los currículos analizados en esta investigación. Cuando esto sucede, se hace difícil el cumplimiento de la meta específica número 12 del Proyecto “Metas Educativas 2021: La educación que queremos para la generación de los bicentenarios” (OEI, 2010), aprobado en la
XX Conferencia de Ministros de Educación, y después en la XX Cumbre Iberoamericana, que plantea Ofrecer un currículo que incorpore la lectura y el uso del computador en el proceso de enseñanza y aprendizaje, en el que la Educación Artística y la Educación Física tengan un papel relevante, y estimule el interés por la ciencia, el arte y el deporte entre los alumnos y cuyo indicador específico (el 17) se refiere al tiempo semanal dedicado a la Educación Artística y a la Educación Física en las escuelas, apuntando como nivel de logro el que en 2021 hay establecidas al menos tres horas dedicadas a la Educación Artística y a la Educación Física en Primaria, y dos horas en la Educación Secundaria obligatoria
Educación y Desarrollo Humano
Frente al modelo económico de desarrollo, va cobrando fuerza una concepción alternativa que defiende:
• El desarrollo como un proceso multisectorial, donde el progreso material de las personas y el crecimiento económico de un país es una dimensión pero existen otros factores igual de importantes vinculados con las libertades y la cultura.
• El horizonte del desarrollo como la plena realización personal y social, desde la ampliación de las posibilidades de elección, teoría defendida por Amaryta Sen (ya ampliamente comentada en el apartado sobre el paradigma de desarrollo de esta investigación).
Este enfoque más amplio es el que ha marcado las cumbres internacionales que ha habido en la última década sobre educación y desarrollo (fundamentalmente, Jomtien y Dakar). Frente a la visión cuantitativa tradicional (mide el grado de educación según los conocimientos adquiridos), esta visión resalta la importancia cualitativa de la educación4:
• La educación es un derecho humano fundamental de las personas: recogido como tal en el artículo 26 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (1948). Ello significa que la educación es un fin en
Una nueva mirada a la Educación Artística 304 desde el Paradigma del Desarrollo Humano sí mismo y que la falta de acceso a la educación constituye la violación de un derecho humano y así debe ser contemplada.
• La educación como un proceso amplio, dirigido a satisfacer las necesidades de aprendizaje de niños, jóvenes y adultos a lo largo de toda su vida para poder desarrollar una vida digna. Este concepto de educación es el que viene recogido en el Marco de Acción de Dakar, que establece que “Todos los niños, jóvenes y adultos en su condición de seres humanos tienen derecho a beneficiarse de una educación que satisfaga sus necesidades de aprendizaje en la acepción más noble y más plena del término, una educación que comprenda aprender a asimilar conocimientos, a hacer, a vivir con los demás y a ser. Una educación orientada a explotar los talentos y capacidades de cada persona y desarrollar la personalidad del educando, con objeto de que mejore su vida y transforme la sociedad” (punto 3 del Marco de
Acción de Dakar).
• La educación para el cambio social: La característica principal que configura nuestro mundo es el abismo de la desigualdad Norte-Sur, una brecha que es persistente y creciente. En el mundo actual, la pobreza, entendida como la no posibilidad de desarrollar una vida digna, es la forma de vida de la mayoría de la humanidad... en medio de la abundancia creciente de unos pocos. Esta situación constituye el mayor problema no sólo económico sino político y ético actual, ante el cual lo que procede es una educación dirigida al cambio social en vez de a la adaptación.
Como consecuencia de estos requerimientos surge la educación para el desarrollo. En ella se requiere transformar el proceso educativo en acción moral como paso para lograr definitivamente una acción social y política a favor del desarrollo sostenible. Evidentemente, esto no puede lograrse sólo con la educación ambiental ni con ninguna pedagogía específica, Porque específicamente todas las pedagogías forman parte de los sistemas escolares que patrocinan políticas, economías y las consecuentes conductas que se encuentran en total oposición a las tesis defendidas por el desarrollo sostenible.
Una pedagogía para el desarrollo debe ser una pedagogía multitemática y, por lo tanto, compleja (sistémica) porque así es el desarrollo sostenible. Vamos a dedicar el siguiente apartado a intentar mostrar las características de la educación para el desarrollo.
La educación para el desarrollo
La humanidad se enfrenta de cara al siglo XXI con la necesidad de encontrar una nueva forma de desarrollo que permita superar la inmensa brecha de desigualdad, pobreza e injusticia que separa al Norte y al Sur y que al tiempo sea compatible con la mejora del medio ambiente. Ante estos desafíos, la
Educación para el Desarrollo debería adquirir cada vez más importancia. La acción política necesaria para impulsar el desarrollo humano sostenible implica previamente sensibilización, información valores solidarios, compromiso y actitudes favorables al cambio en la población. La Educación para el Desarrollo tiene una dimensión estratégica. La Educación para el Desarrollo se podría definir como un proceso educativo constante que favorece la comprensión sobre las interrelaciones económicas políticas, sociales y culturales entre el Norte y el Sur, que promueve valores y actitudes relacionados con la solidaridad, la justicia social y busca vías de acción para alcanzar un Desarrollo Humano y sostenible. Tiene una larga trayectoria en países como Reino Unido, Suecia, Canadá u Holanda, y, poco a poco, comienza a ser conocida en España. En nuestro país, las ONGD comenzaron a divulgar esta corriente educativa a mediados de la década de los 80.
En la Educación para el Desarrollo se considera a la educación como un proceso interactivo para la formación integral de las personas. Es una educación dinámica, abierta a la participación activa y creativa, orientada hacia el compromiso y la acción que debe llevarnos a tomar conciencia de las desigualdades planetarias existentes en el reparto de la riqueza y del poder, de sus causas consecuencias, y de nuestro papel en el esfuerzo por construir unas estructuras más justas. Es una educación que no trata sólo del Sur, sino de la actualidad, de nuestro entorno, de la interdependencia Norte-Sur; y esto no lo hace únicamente desde el punto de vista de los valores sino también desde el ángulo científico y conceptual por lo que no podemos calificarla de “moda pedagógica". Por el contrario, es una forma de educación siempre en proceso de cambio que recoge propuestas educativas que considera indispensables para la comprensión global, para la formación de la persona, para el compromiso en la acción participativa. Esta idea está resumida en el eslogan: “Pensar globalmente y actuar localmente".
Es, por lo tanto, una educación activa, comprometida con la defensa de los derechos humanos, de la paz, de la dignidad de las personas y de los pueblos evitando las interpretaciones eurocéntricas o cualquier tipo de marginación por etnia, credo o sexo. Pretende que los estudiantes incorporen el sentido crítico a través de un proceso de enseñanza-aprendizaje que les permita desarticular prejuicios e impulsar actitudes solidarias. Vivimos en un sólo mundo, en una aldea global, pero solemos ignorar aquellas realidades distintas de la nuestra. Ya va siendo hora de que el Norte y el Sur se conozcan mejor, descubran sus vínculos e interdependencias múltiples.
Dimensiones
Dimensión cognitiva: Abarca el conocimiento de las desigualdades existentes en el reparto de riqueza y el poder, el conocimiento de las causas y las consecuencias de estas desigualdades y el papel del Norte y el Sur en construir estructuras más justas
Dimensión procedimental
Fomenta la adquisición de habilidades que construyen el desarrollo humano como: la capacidad crítica, la capacidad de argumentar, el trabajo en equipo y la habilidad de descodificar imágenes y mensajes.
Dimensión actitudinal: Promueve valores y actitudes relacionados con la solidaridad, la justicia social y los derechos humanos, esenciales para entender y enfrentarse a los nuevos procesos económicos, sociales, culturales y políticos que rigen el planeta.
Estas dimensiones se combinan en dos grandes áreas de trabajo:
Educación sobre el Desarrollo: Conocimientos conceptuales, sobre economía, política, historia, antropología y medioambiente local e internacional.
Es el estudio que desvela las razones de la desigualdad y las razones de la existencia de distintos modelos de desarrollo. Es preciso poseer una estructura conceptual básica para el conocimiento del desarrollo que se puede obtener mediante el trabajo interdisciplinar entre las distintas áreas como medio para abordar la comprensión de los problemas en toda su complejidad. Dentro de esta área esta el saber especializado realizado por investigadores.
Educación para el Desarrollo: Elaboración teórica y ejercicio práctico de valores, actitudes y habilidades para facilitar la construcción de una personalidad crítica, tolerante y solidaria que sirva para promover la equidad y la justicia social. Se trata de hallar claves de comprensión de los problemas del desarrollo, teniendo en cuenta que son problemas complejos en los que actúan intereses contradictorios y cuya interpretación se modifica según diferentes perspectivas socioculturales. El mundo cambia a una velocidad vertiginosa y el papel más importante de la E.D. es formar a la juventud para una vida adulta en la que sean capaces de interpretar la realidad y participar activamente en su transformación liberadora. Dentro de este concepto entrarían las propuestas educativas no formales como las campañas de sensibilización ciudadana, el trabajo en los municipios etc. También pertenece a esta área la educación en valores que se imparte en los llamados temas transversales en las escuelas.
Conclusiones.
Llegado al punto final de esta investigación podemos confirmar en una gran conclusión, que nos confirma la hipótesis inicial: La existencia de vínculos esenciales -que pueden ser operativos en campos de actuación común- entre la educación artística y el
Desarrollo Humano, abre caminos beneficiosos para ambas realidades y para el mundo. Los objetivos y la metodología propuestos, al principio de esta investigación, nos han sido suficientes para llegar a la meta planteada en la hipótesis inicial. Es una investigación de carácter teórico que no incluye aplicaciones prácticas concretas sino que pretende servir como un gran marco de referencia aplicable en cualquier circunstancia, lugar y tiempo, abarcando muchos aspectos y campos desde una visión holística y en cierta forma panorámica. Nuestra búsqueda se ha definido en la unión de la multidimensionalidad del paradigma de Desarrollo Humano con la complejidad de la realidad actual en la educación artística. La multidimensionalidad no debe verse como un cajón de sastre en el que cada uno escoge el aspecto que más le conviene. Es un reconocimiento de la contradicción y complejidad de nuestro mundo, por eso la perspectiva del desarrollo sólo puede comprender el mundo y orientarlo desde la complejidad, superando las obviedades.
Bibliografía.
READ, H. (1995): Educación por el Arte. Barcelona, Paidós.
POLO, L. (1999): La persona humana y su crecimiento. Pamplona, Eunsa.
POPPER, F (1989): Arte, acción y participación. El artista y la creatividad hoy. Madrid, Akal.
PÉREZ ESCLARÍN, A. (2000): Más y mejor educación para todos. Venezuela, San Pablo.
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