¨De todos los sentimientos que habitan en esta tierra el amor es el que logra trascender en el tiempo¨.
Esteban era un joven apasionado por el arte, más que todos los placeres de la vida disfrutaba pasar sus tardes atrapando sus pensamientos en una hoja de papel. A veces las ideas tenían nombre  o simplemente se quedaban a la interpretación del lector. Su habitación, era un santuario para meditar; las paredes estabas decoradas de todos los textos que había escrito desde que tenía seis años hasta la actualidad; con el paso de tiempo, esas paredes se habían convertido en un verdadero monumento que él mismo había bautizado como La Galería De Las Letras. 
El recinto literario, guardaba en su esqueleto palabras de ficción, con algunas frases que al joven escritor le habían llamado la atención, extraídas de un libro, o blog de escritura. Últimamente todos los textos que Esteban creaba habían desarrollado un tono apasionado, convirtiéndose en amor. Su primer romance adolescente, con todo el nerviosismo ilusorio que ello implicaba.
La dama que inspiraba todos los versos era Sara, una joven de cabellos rizados y ojos pardos, que se mudó frente a su casa, cuando él cumplió 10. En pocas ocasiones Esteban había tenido el valor de hablar con ella. Sin embargo la observaba desde la ventana de su habitación, cuando ella pasaba las tardes leyendo bajo las raíces de un viejo roble.
Cierta tarde, Sara se encontraba en su actividad habitual, mientras Esteban estaba concentrado en un nuevo poema, cuando de pronto una traviesa corriente de aire entró por la ventana y desprendió uno de los poemas. El trozo blanco dio unos cuantos remolinos en aire,  para después salir proyectado hacía al frente, Sorpresivamente la hoja calló en los pies de la joven,  para después ser leída; en las primeras líneas rezaban los versos: ¨mi princesa¨, ¨piel de canela¨, ¨cabellos de girasol¨. Una vez finalizada la lectura, sele dibujo una sonrisa acompañada de un tono rosa palo en las mejillas, desde aquel entonces Sara supo que ya no se sentiría sola nunca más.  
FIN.
 
Autor: Nathaly Galarza  

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