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La arena del reloj | Textale

La arena del reloj

sonia morales@flaca
21 abr 2009·27 min de lectura

La arena del reloj
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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a Nahé
Martín
León
y Ernestina,
a mi Madre
a Eliseo Morales, siempre.
  
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ÍNCUBUS
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
  
 
 
 
 
 
LA SEÑALADA
Froto con los dientes
malheridos
la prepotencia
que desgaja tu apatía.
Me amotino
ante una sola de tus palabras
huecas
tensadas en el snobismo
de niñas que venden
su sexo infantil
adobado en una cerveza.
Detrás
de una mesa silenciosa
con la música fuerte en mis oídos,
apunto tu miseria humana
y friego
con la punta de tu transpiración
la ventana.
ARTE EN EL SHOPPING
  
Martirio en galope
baja la manada,
como en tiestos.
Cuelgan
del árbol más alto,
el arrepentimiento
para que su acecho
no asole
por las noches
ni por los días,
ni debajo de la almohada
ni por encima
de las piedras.
Y,
como en tiestos no cocidos,
desaparecen.
La calle se derrite,
es un charco
frente al barro ajeno
de mis ojos.
TODOS TUS MUERTOS
Bronce para el silencio
en la tierra de los mudos.
Siembran tus caderas
desvanecidas
junto al yugo de los muertos.
No hay lugar en la mañana
que no huela a hoguera
y a cenizas que ni vuelan.
En la tierra de los mudos
juegan a la mancha de las sábanas,
al regazo de los niños
a las hierbas comadronas.
No hay más rastros en los vientres,
sólo el polvo de las fauces
y las palabras perdidas
y las letras calladas
entre dientes
sin melena
sin aliento.
En la mesa servida
junto al caldero
la mortaja de los días
me atestigua.
LA MUESCA
  
Parado en lo más alto
más allá del asco,
de lo humano del asco
en la pesadez del cuerpo
atado
liado
enceguecido de olores,
de tumores
de mañanas vomitadas
al hastío
a las luces.
Crece el fango
y sólo espero
que las sombras me revuelvan
me rebelen las vísceras
las tripas
el estómago todo
sobre los pisos limpios
prolijos
impecables
de la cotidianeidad.
TERMINAL  DEL NO ME ACUERDO
Página 2
  
¿Cuántas veces huele el aire maloliente?
Rancio,
como escupidera de enfermos terminales
sin limpiar
y sus voces escondidas
van debajo de las piedras,
como hilos confundidos
en la trama de la pesadez del aire
estancado entre las manos
y el delirio inhabitable
de los días.
LOS HABERES
Haber comido de tu pan.
Haber bebido de tu vino
sin atemperar el odio
que me guardan los inviernos
en ayunos de labios partidos.
No me quita el dolor
en las espaldas
haber cruzado mis huellas
sobre tus dedos,
haber marcado la cruz en algún cielo
y escupir blasfemias
a tus miedos.
Haber comido
haber bebido
en la misma curva del encierro
aguardan esta noche
en algún cajón
su sepultura.
PASAMANERÍA
Vuelven  en la noche
con el escarnio
en las espaldas y en sus bocas.
Bailan preguntándose
donde quedó el suelo
arrebatado por sus movimientos.
Fueron conjuradas
 en sus sabinistas miradas
y,
ahora con el vuelo quijotesco
de sus púberes
mascan el ocre tortuoso
del azufre.
HUESOS DE MIS MANOS A FLOR DE PIEL
  
  
La tristeza
es apenas
un desencuentro.
Entonces
vienes a mí.
Pero aquí no hay destino,
sólo aristas prendidas
como lanzas de fuego.
Suenas débil
pues aquí no hay cabida,
sólo esquirlas
clavadas en un papel
contra  una pared.
Un desencuentro
apenas
con los huesos de mis manos
a flor de piel.
CONTRACARA
  
  
Por la boca
tierra seca que corre.
Agrio cansancio
espesura de las venas.
La multitud
en juego aburrido
como piel tallada
de pueblo
de gentes y sabores
noches, días y lugares,
hombres, niños y letras.
Todo pende de mis huesos
de mi acento
y de mis pies.
Todo en mí es testigo
es presencia
y es final.
EL VUELO DE  MARIPOSAS
  
  
Flacas
alertas
sobrevivientes
campean en el aire.
Brusco
en el despertar de las flores
arrebatan de un soplo
lo que necesitan.
Luego
cuando el día se les escapa
buscan  un  refugio
oscuro
donde otean
la ciudad
de las luces.
Junto a las lámparas
algunas
bailan extasiadas hacia el alba
y por unas monedas
entregan hasta sus almas.
LA MÁSCARA
  
  
Lo menos
es el ardor de una llaga.
Lo que impide que esta noche
no imagine tus rasgos
es esta máscara
que no logro rellenar
con el paso del tiempo.
Siempre,
a pesar de las mañanas,
la metamorfosis
vuelca su incontenible rostro,
desfigurada miniatura
que no alcanza a cubrir
ni siquiera,
el hueco de mis manos.
LA BALA DEL DESTINO
  
  
Si pudiera contar
no lo contaría
Página 3
aunque el viento
me despejara la frente
con un golpe de hacha
entre los ojos.
Si pudiera entender
no lo haría
aún si la mano negra
que impulsa el hacha
desdibujara mis labios
sellándome las palabras
en un túnel
maldiciente a tu existencia.
Si pudiera creer
no lo vería
aunque persigan
y crucifiquen mis dedos
talándome los huesos
como aserrín de muertos
regado en polvo de rojos cementerios.
Y si pudiera matarte
lo haría
sin que mis delgados nudillos
se estremecieran
ante el sucio reguero
de mi percutor.
EL BARQUINAZO
Piso los dedos de los desertores.
Muelo los huesos
de sus  descendientes
para volver a empezar.
Caracangú te miro de frente
bailo sobre un hilo delgado
y me como de un bocadazo
tu sensatez.
.
PUERTO DE LOS PALOS
Próximo al puerto
de los hombres pequeños
están las velas desplegadas.
Como augurio del naufragio
traen el recelo en las miradas,
el desprecio agitado de mis vísceras
se hace invisible
intolerable al asco.
Pienso
el escape, entonces,
se hace imposible
desde este suelo.
SERVIDO EN COPA
  
  
Te llamé
a beber de esta copa
siempre negra, honda
en el diario existir
de las migajas.
Las noches bordean un abismo
imposible de saltar
desde esta ventana.
Caído
lejos
amortajado
mi cuerpo indome se desplaza
es una tumba abierta tu mirada
y esta culpa
atraviesa la distancia.
LA DORMIDERA
Margaritas que blanquean su saliva
frente a la risa amarilla
de la primavera.
Este color humano
me salpica el estómago
y me desgarra en sudor.
Río dormido.
Inagotable cauce sin días
lejano, hasta el delirio.
Nombre sin nombres
mano sin manos
destino apuñalado
frente a la verdad.
LA SOTA
  
  
El  punto de encuentro
baja
a costillas de la civilización,
como baraja marcada
en los clavos de las manos.
Desde el borde del puente,
como un signo,
desciende embravecida
la turba
agitando en el silencio
sobre una superficie incorregible
el cimbronazo.
Bordeando
apenas bordeando.
DESDE UNA SEPULTURA
Tumba sobre tumba
friso sobre friso
el nido de los huesos.
El sepulturero
mira con los ojos del muerto
y sus manos nudosas
juegan al entierro
cantan al nicho
y al vuelo de los carroñeros.
Reza lapidariamente
quita el polvo de las flores
desafía al Dengue
y al agua que lo habita
y desde su oscura boca
ríe a carcajadas
de la muerte.
EL REPARTO
  
  
Buscaba el sitio
más oscuro de la noche
sentada
en un banco despoblado
de alguna plaza.
Junto a mí
los insectos entran en lucha
por unas migas
Página 4
y rompen en sórdido estremecimiento
sus corpúsculos diminutos
bajo mis pies.
EL ALFILER
Junto al hueco del estómago
llora un abismo estremecido.
Es una punta de alfiler
que rechina en los oídos.
Como huella del pasado
que se instala
en el hueco de la tierra,
en las sierpes de mi frente
plena de desgracias,
envueltas en insomnios,
fangosas
de hipocresías ajenas.
En el borde de mis ojos
la risa,
a mis espaldas,
la vida
en su féretro.
ARTE-POESÍA
Indeseables
en el vilo de la espera
en los pasos
en la huella
y el abismo de las imágenes
lentas.
Juguete rabioso
meciéndose en el cosmos
en un tiempo detenido
yo
te libero.
 EL COLLAR DEL TIGRE

















  
  
  
  
  
PÁJARO DE FUEGO EN MOSCONI
  
  
Verde frescor derramado
en el aire dulzón de las cañas
que retumba en los montes y en la selva.
Pobreza y machete
hondas y piquetes
Darío, pájaro de fuego
sobrevuela en estas tierras.
Como carbonilla de un boceto
el cristo americano
en la mirilla y en el suelo.
Pájaro de fuego, Darío
quebraron tu vuelo
a dos metros del sol
y,
en el recuerdo de Moscóni
la impotencia se pasea
por las cuatro esquinas
de la rebelión.
AL MAESTRO FORMOSEÑO
  
Del otro lado,
a la orilla del río
sus alumnos
y él
sólo nada cuatro horas.
La campana de la identidad
lo llama.
A LA "FEMME" DE PÏCASSO
  
  
La dama picasiana
vuelve sutil su mirada
en la redondez
de su único ojo
sobre mi misma figura.
Su pecho armoniza
el centro
y
esta simple parodia
de una similitud.
No sé si  sos vos
no sé si  soy yo
pero en las dulces tardes
la cintura quebrada
vuelca todo su dolor,
sobre mí.
PROMETEO EN SALTA
  
  
Prometeo invade.
Llueve, luego en fuego
el asfalto.
Tiembla
tierra sudorosa, migraña de muchos
y vientre de muchos más.
Hecha mujer
la sed  del remolino
ajusta la cintura
del vidrio
molido que
yace en el socavón
de las entrañas
donde
masca su venganza.
Es martes y aún,
llueve fuego
en el asfalto.
POLIMORFISMO
  
  
Las palabras entran
como bocanada de humo
por la nariz.
El ahogo se desplaza
de lado a lado
hasta encontrar
el agujero de los bronquios
y más tarde el de las tripas
donde se destilan
los humores.
El sonido pronunciado
es un escupitajo
boca arriba.
MENTIRAS VERDADERAS
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Página 5
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
-I-
Vuelvo los ojos vacíos,
sólo la corteza de un árbol
dando vueltas
sobre mi cabeza.
Y,
en la habitación contigua
sobre un colchón de piedras,
la crisma enfurecida
como hueco de las penas.
  
  
-II-
Tragaluz
en la sombra de mis pasos,
el frío de tus dedos
amortiguan esta espera.
Si presiono la tibieza de la noche
camino de espaldas
al abismo torpe de los tendederos
que sujetan este olvido
sobre mi boca despierta.
Entonces,
la música ligera
retumba en la llama de esta vela.
-III-
Desde el punto más álgido
de esta sub-humanidad,
el reflejo lento de una luna
sólo atiza
el malhumor de los conversos.
Los secretos pasatiempos
de los amantes
desatan con violencia
la locura
en su rostro permanente.
-IV-
"Made in China"
que linda suena tu voz
desde este foso.
Bijouta para los pobres
que esperan
y creen
en el oro de los muertos.
Qué linda suena tu voz
de rock and roll gastado
de camisetas planchadas
y de cueros endiablados.
"Made in China"
y todo lo dicho
se queda en el pasado.
-V-
Desde el suelo
con los pies extendidos
la cabeza en los vestigios del mosaico
en lo duro y frío del mosaico,
filo de cuchillo
en los huesos
en la piel
en la sangre toda.
Yo,
Sólo busco quedarme
en este sitio quieto
sin pensar
en la gloria de este entierro.
-VI-
Camino despiadada,
descalza sobre crestas de coraje
que alimentan los monos pervertidos
del alcohol.
Empapada
bajo tu hombro
recorro el horror
de las palabras mal pronunciadas.
La mentira
se vuelve verdadera
y corre como el agua de esta fiesta,
como verbo en las lenguas,
como seña de los santos
que nunca duermen.
-VII-
Revuelto de palabras.
La prisión del estómago
no logra retener
el asco visceral
de las miradas.
El hueco de las piernas
se desplaza
y,
las bífidas que pasean sus razones
en todos los idiomas
de un lado a otro
de mi cabeza.
-VIII-
Inútil
fue decirte de mis abismos
de mi pasado
de mi presente.
Tocabas la puerta
con la insistencia
de un hombre muerto.
-IX-
Música para los labios
que no beben
del agua maldita de los santos.
La tierra gira sobre sus mismos pies
y baña de cerca mi rostro
con su saliva.
Violento despertar
de anónimos mendigos,
la tarde a pedazos
se cae
en trazos horrorizados.
-X-
Bullen pájaros erráticos
en mi piel.
Criatura que emerge oscura
Página 6
trasnochada en siglos
de un pequeño hueco
en la pared.
Todo pasa tan quedamente,
tan despaciosamente,
no importa el gesto
que dejé marcado en el reloj.
-XI-
Puñal que recorre la tiranía del día.
Emergen tus palabras
en cada ritual doméstico.
Caja hueca
calada
mi  boca repite una a una
con la audacia del desvelo
y la rabia la mentira cotidiana.
Casi a destiempo pedazos de mi piel,
vuelan sobre mi cabeza
la verdad y la tozudez.
La ceguera, entonces,
se vuelve
culto del silencio.
-XII-
Miseria de la noche,
amplio cielo
desvelado.
Inútil cántaro despeñado
vuelve a su féretro
luego de beberse
el aliento de los gatos.
-XIII-
La aturdida tarde
caliente, vidriada
sobre mis huesos
(sobre mis costillas)
es la desidia maldita
de los que van tomados de las manos,
cegados en un hato,
casi desesperados.
-XIV-
Vuelve atrás
la imagen dolida de las vírgenes.
Escarbamos la basura
y nos asombramos del hedor.
Ahora sólo queda
convertirnos en cirujas
de una caricia.
-XV-
Busco los restos
de tus letras
que nunca llegaron a tiempo
a consolar la impaciencia
con la que  preparo
la mueca
para esperarte.
Un día más.
-XVI-
Yo soy la mano que delata tu presencia
y soy el sueño que nunca pudiste robar.
Yo te crié  como  cuervo enamorado
y ahora despojado de estos cielos
que nunca habías volado,
para desterrarte
definitivamente
debajo de mi alfombra,
te devuelvo en un papel.
-XVII-
Premoniciones.
Vuelven al cesto,
al comedor de los días.
No existe sitio seguro
que me aferren de pies
a mi cabeza.
Son espasmos
sonámbulos
de mis besos
y muertes cotidianas.
            SEÑALES del  FUEGO
1-INCUBUS
 
.La señalada,
.Arte en el Shopping,
.Todos tus muertos,
.La muesca,
.Terminal del no me acuerdo,
.Los haberes,
.Pasamanería,
.Huesos de mis manos a flor de piel,
.Contracara,
.El vuelo de mariposas,
.La máscara,
.La bala del destino,
.El barquinazo,
.Puerto de los palos,
.Servido en copa,
.La dormidera,
.La sota,
.Desde una sepultura,
.El reparto,
.El alfiler,
.Arte-poesía,
 
2-EL COLLAR DEL TIGRE
 
.Pájaro de fuego en Moscón,
.Al maestro formoseño,
.A la "Femme" de Picasso,
.Prometeo en Salta,
.Polimorfismo,
 
3-MENTIRAS VERDADERAS
  
I, II,  III, IV, V,
VI, VII, VIII,
IX, X, XI, XII,
XIII, XIV, XV,
XVI, XVII,
 
 
 
Datos personales
 
 
 
Nombre y Apellido: Sonia Alina Morales del Valle
 
Nací bajo el signo de sagitario. Participé en encuentros y recitales de poesía (Salta , Cerrillos, Jujuy, Tucumán, Córdoba y Bs. As.)
Página 7
Edité la plaqueta para amigos "Memoria I y II" - poemas, 1997 , plaqueta "Descalzo de luna" - poemas, 2003, incluída en el libro "Anuario Poético" - poemas, 1999, también en antología Itinerario Poético 2002 - 03 "El Imaginero" - poemas, 2004.
Seleccionada entre 480 poetas latinoamericanos, para la antología "Canto a un prisionero" - poemas, 2005, editada por la Biblioteca Nacional de Canadá y Editorial Poetas Antimperialistas.
Inéditos:  "Relatos breves", "Crónica desmedida - Antígona, la claridad de la noche" - narrativa , " Sándalo de la memoria ó ( en la fiesta de todos los diablos)"-novela corta," Crisantemo del Olvido", poesías , " Haicus ", "Beirut, en la dulce noche que no volverá"- cantos -homenajes (poesías)
La arena del reloj

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Salta
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
a Nahé
Martín
León
y Ernestina,
a mi Madre
a Eliseo Morales, siempre.
  
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ÍNCUBUS
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
  
 
 
 
 
 
LA SEÑALADA
Froto con los dientes
malheridos
la prepotencia
que desgaja tu apatía.
Me amotino
ante una sola de tus palabras
huecas
tensadas en el snobismo
de niñas que venden
su sexo infantil
adobado en una cerveza.
Detrás
de una mesa silenciosa
con la música fuerte en mis oídos,
apunto tu miseria humana
y friego
con la punta de tu transpiración
la ventana.
ARTE EN EL SHOPPING
  
Martirio en galope
baja la manada,
como en tiestos.
Cuelgan
del árbol más alto,
el arrepentimiento
para que su acecho
no asole
por las noches
ni por los días,
ni debajo de la almohada
ni por encima
de las piedras.
Y,
como en tiestos no cocidos,
desaparecen.
La calle se derrite,
es un charco
frente al barro ajeno
de mis ojos.
TODOS TUS MUERTOS
Bronce para el silencio
en la tierra de los mudos.
Siembran tus caderas
desvanecidas
junto al yugo de los muertos.
No hay lugar en la mañana
que no huela a hoguera
y a cenizas que ni vuelan.
En la tierra de los mudos
juegan a la mancha de las sábanas,
Página 8
al regazo de los niños
a las hierbas comadronas.
No hay más rastros en los vientres,
sólo el polvo de las fauces
y las palabras perdidas
y las letras calladas
entre dientes
sin melena
sin aliento.
En la mesa servida
junto al caldero
la mortaja de los días
me atestigua.
LA MUESCA
  
Parado en lo más alto
más allá del asco,
de lo humano del asco
en la pesadez del cuerpo
atado
liado
enceguecido de olores,
de tumores
de mañanas vomitadas
al hastío
a las luces.
Crece el fango
y sólo espero
que las sombras me revuelvan
me rebelen las vísceras
las tripas
el estómago todo
sobre los pisos limpios
prolijos
impecables
de la cotidianeidad.
TERMINAL  DEL NO ME ACUERDO
  
¿Cuántas veces huele el aire maloliente?
Rancio,
como escupidera de enfermos terminales
sin limpiar
y sus voces escondidas
van debajo de las piedras,
como hilos confundidos
en la trama de la pesadez del aire
estancado entre las manos
y el delirio inhabitable
de los días.
LOS HABERES
Haber comido de tu pan.
Haber bebido de tu vino
sin atemperar el odio
que me guardan los inviernos
en ayunos de labios partidos.
No me quita el dolor
en las espaldas
haber cruzado mis huellas
sobre tus dedos,
haber marcado la cruz en algún cielo
y escupir blasfemias
a tus miedos.
Haber comido
haber bebido
en la misma curva del encierro
aguardan esta noche
en algún cajón
su sepultura.
PASAMANERÍA
Vuelven  en la noche
con el escarnio
en las espaldas y en sus bocas.
Bailan preguntándose
donde quedó el suelo
arrebatado por sus movimientos.
Fueron conjuradas
 en sus sabinistas miradas
y,
ahora con el vuelo quijotesco
de sus púberes
mascan el ocre tortuoso
del azufre.
 
HUESOS DE MIS MANOS A FLOR DE PIEL
  
  
La tristeza
es apenas
un desencuentro.
Entonces
vienes a mí.
Pero aquí no hay destino,
sólo aristas prendidas
como lanzas de fuego.
Suenas débil
pues aquí no hay cabida,
sólo esquirlas
clavadas en un papel
contra  una pared.
Un desencuentro
apenas
con los huesos de mis manos
a flor de piel.
 
CONTRACARA
  
  
Por la boca
tierra seca que corre.
Agrio cansancio
espesura de las venas.
La multitud
en juego aburrido
como piel tallada
de pueblo
de gentes y sabores
noches, días y lugares,
hombres, niños y letras.
Todo pende de mis huesos
de mi acento
y de mis pies.
Todo en mí es testigo
es presencia
y es final.
 
EL VUELO DE  MARIPOSAS
  
  
Flacas
alertas
sobrevivientes
Página 9
campean en el aire.
Brusco
en el despertar de las flores
arrebatan de un soplo
lo que necesitan.
Luego
cuando el día se les escapa
buscan  un  refugio
oscuro
donde otean
la ciudad
de las luces.
Junto a las lámparas
algunas
bailan extasiadas hacia el alba
y por unas monedas
entregan hasta sus almas.
 
LA MÁSCARA
  
  
Lo menos
es el ardor de una llaga.
Lo que impide que esta noche
no imagine tus rasgos
es esta máscara
que no logro rellenar
con el paso del tiempo.
Siempre,
a pesar de las mañanas,
la metamorfosis
vuelca su incontenible rostro,
desfigurada miniatura
que no alcanza a cubrir
ni siquiera,
el hueco de mis manos.
 
LA BALA DEL DESTINO
  
  
Si pudiera contar
no lo contaría
aunque el viento
me despejara la frente
con un golpe de hacha
entre los ojos.
Si pudiera entender
no lo haría
aún si la mano negra
que impulsa el hacha
desdibujara mis labios
sellándome las palabras
en un túnel
maldiciente a tu existencia.
Si pudiera creer
no lo vería
aunque persigan
y crucifiquen mis dedos
talándome los huesos
como aserrín de muertos
regado en polvo de rojos cementerios.
Y si pudiera matarte
lo haría
sin que mis delgados nudillos
se estremecieran
ante el sucio reguero
de mi percutor.
 
EL BARQUINAZO
 
Piso los dedos de los desertores.
Muelo los huesos
de sus  descendientes
para volver a empezar.
Caracangú te miro de frente
bailo sobre un hilo delgado
y me como de un bocadazo
tu sensatez.
.
PUERTO DE LOS PALOS
 
Próximo al puerto
de los hombres pequeños
están las velas desplegadas.
Como augurio del naufragio
traen el recelo en las miradas,
el desprecio agitado de mis vísceras
se hace invisible
intolerable al asco.
Pienso
el escape, entonces,
se hace imposible
desde este suelo.
 
SERVIDO EN COPA
  
  
Te llamé
a beber de esta copa
siempre negra, honda
en el diario existir
de las migajas.
Las noches bordean un abismo
imposible de saltar
desde esta ventana.
Caído
lejos
amortajado
mi cuerpo indome se desplaza
es una tumba abierta tu mirada
y esta culpa
atraviesa la distancia.
 
LA DORMIDERA
 
Margaritas que blanquean su saliva
frente a la risa amarilla
de la primavera.
Este color humano
me salpica el estómago
y me desgarra en sudor.
Río dormido.
Inagotable cauce sin días
lejano, hasta el delirio.
Nombre sin nombres
mano sin manos
destino apuñalado
frente a la verdad.
 
LA SOTA
  
  
El  punto de encuentro
baja
Página 10
a costillas de la civilización,
como baraja marcada
en los clavos de las manos.
Desde el borde del puente,
como un signo,
desciende embravecida
la turba
agitando en el silencio
sobre una superficie incorregible
el cimbronazo.
Bordeando
apenas bordeando.
 
DESDE UNA SEPULTURA
 
Tumba sobre tumba
friso sobre friso
el nido de los huesos.
El sepulturero
mira con los ojos del muerto
y sus manos nudosas
juegan al entierro
cantan al nicho
y al vuelo de los carroñeros.
Reza lapidariamente
quita el polvo de las flores
desafía al Dengue
y al agua que lo habita
y desde su oscura boca
ríe a carcajadas
de la muerte.
 
EL REPARTO
  
  
Buscaba el sitio
más oscuro de la noche
sentada
en un banco despoblado
de alguna plaza.
Junto a mí
los insectos entran en lucha
por unas migas
y rompen en sórdido estremecimiento
sus corpúsculos diminutos
bajo mis pies.
 
EL ALFILER
 
Junto al hueco del estómago
llora un abismo estremecido.
Es una punta de alfiler
que rechina en los oídos.
Como huella del pasado
que se instala
en el hueco de la tierra,
en las sierpes de mi frente
plena de desgracias,
envueltas en insomnios,
fangosas
de hipocresías ajenas.
En el borde de mis ojos
la risa,
a mis espaldas,
la vida
en su féretro.
 
ARTE-POESÍA
 
Indeseables
en el vilo de la espera
en los pasos
en la huella
y el abismo de las imágenes
lentas.
Juguete rabioso
meciéndose en el cosmos
en un tiempo detenido
yo
te libero.
 
 
 
 
 
EL COLLAR DEL TIGRE
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
  
  
  
  
PÁJARO DE FUEGO EN MOSCONI
  
  
Verde frescor derramado
en el aire dulzón de las cañas
que retumba en los montes y en la selva.
Pobreza y machete
hondas y piquetes
Darío, pájaro de fuego
sobrevuela en estas tierras.
Como carbonilla de un boceto
el cristo americano
en la mirilla y en el suelo.
Pájaro de fuego, Darío
quebraron tu vuelo
a dos metros del sol
y,
en el recuerdo de Moscóni
la impotencia se pasea
por las cuatro esquinas
de la rebelión.
 
 
AL MAESTRO FORMOSEÑO
  
Del otro lado,
a la orilla del río
sus alumnos
y él
sólo nada cuatro horas.
La campana de la identidad
lo llama.
 
A LA "FEMME" DE PÏCASSO
  
  
La dama picasiana
vuelve sutil su mirada
en la redondez
Página 11
de su único ojo
sobre mi misma figura.
Su pecho armoniza
el centro
y
esta simple parodia
de una similitud.
No sé si  sos vos
no sé si  soy yo
pero en las dulces tardes
la cintura quebrada
vuelca todo su dolor,
sobre mí.
 
PROMETEO EN SALTA
  
  
Prometeo invade.
Llueve, luego en fuego
el asfalto.
Tiembla
tierra sudorosa, migraña de muchos
y vientre de muchos más.
Hecha mujer
la sed  del remolino
ajusta la cintura
del vidrio
molido que
yace en el socavón
de las entrañas
donde
masca su venganza.
Es martes y aún,
llueve fuego
en el asfalto.
 
POLIMORFISMO
  
  
Las palabras entran
como bocanada de humo
por la nariz.
El ahogo se desplaza
de lado a lado
hasta encontrar
el agujero de los bronquios
y más tarde el de las tripas
donde se destilan
los humores.
El sonido pronunciado
es un escupitajo
boca arriba.
 
 
 
 
MENTIRAS VERDADERAS
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
-I-
Vuelvo los ojos vacíos,
sólo la corteza de un árbol
dando vueltas
sobre mi cabeza.
Y,
en la habitación contigua
sobre un colchón de piedras,
la crisma enfurecida
como hueco de las penas.
  
  
-II-
Tragaluz
en la sombra de mis pasos,
el frío de tus dedos
amortiguan esta espera.
Si presiono la tibieza de la noche
camino de espaldas
al abismo torpe de los tendederos
que sujetan este olvido
sobre mi boca despierta.
Entonces,
la música ligera
retumba en la llama de esta vela.
 
-III-
Desde el punto más álgido
de esta sub-humanidad,
el reflejo lento de una luna
sólo atiza
el malhumor de los conversos.
Los secretos pasatiempos
de los amantes
desatan con violencia
la locura
en su rostro permanente.
 
 
 
 
-IV-
"Made in China"
que linda suena tu voz
desde este foso.
Bijouta para los pobres
que esperan
y creen
en el oro de los muertos.
Qué linda suena tu voz
de rock and roll gastado
de camisetas planchadas
y de cueros endiablados.
"Made in China"
y todo lo dicho
se queda en el pasado.
 
 
-V-
Desde el suelo
con los pies extendidos
la cabeza en los vestigios del mosaico
en lo duro y frío del mosaico,
filo de cuchillo
en los huesos
en la piel
en la sangre toda.
Yo,
Sólo busco quedarme
en este sitio quieto
sin pensar
Página 12
en la gloria de este entierro.
 
 
-VI-
Camino despiadada,
descalza sobre crestas de coraje
que alimentan los monos pervertidos
del alcohol.
Empapada
bajo tu hombro
recorro el horror
de las palabras mal pronunciadas.
La mentira
se vuelve verdadera
y corre como el agua de esta fiesta,
como verbo en las lenguas,
como seña de los santos
que nunca duermen.
 
 
 
-VII-
Revuelto de palabras.
La prisión del estómago
no logra retener
el asco visceral
de las miradas.
El hueco de las piernas
se desplaza
y,
las bífidas que pasean sus razones
en todos los idiomas
de un lado a otro
de mi cabeza.
 
 
-VIII-
Inútil
fue decirte de mis abismos
de mi pasado
de mi presente.
Tocabas la puerta
con la insistencia
de un hombre muerto.
 
 
-IX-
Música para los labios
que no beben
del agua maldita de los santos.
La tierra gira sobre sus mismos pies
y baña de cerca mi rostro
con su saliva.
Violento despertar
de anónimos mendigos,
la tarde a pedazos
se cae
en trazos horrorizados.
 
 
-X-
Bullen pájaros erráticos
en mi piel.
Criatura que emerge oscura
trasnochada en siglos
de un pequeño hueco
en la pared.
Todo pasa tan quedamente,
tan despaciosamente,
no importa el gesto
que dejé marcado en el reloj.
 
 
-XI-
Puñal que recorre la tiranía del día.
Emergen tus palabras
en cada ritual doméstico.
Caja hueca
calada
mi  boca repite una a una
con la audacia del desvelo
y la rabia la mentira cotidiana.
Casi a destiempo pedazos de mi piel,
vuelan sobre mi cabeza
la verdad y la tozudez.
La ceguera, entonces,
se vuelve
culto del silencio.
 
 
-XII-
Miseria de la noche,
amplio cielo
desvelado.
Inútil cántaro despeñado
vuelve a su féretro
luego de beberse
el aliento de los gatos.
 
 
-XIII-
La aturdida tarde
caliente, vidriada
sobre mis huesos
(sobre mis costillas)
es la desidia maldita
de los que van tomados de las manos,
cegados en un hato,
casi desesperados.
 
 
-XIV-
Vuelve atrás
la imagen dolida de las vírgenes.
Escarbamos la basura
y nos asombramos del hedor.
Ahora sólo queda
convertirnos en cirujas
de una caricia.
 
 
-XV-
Busco los restos
de tus letras
que nunca llegaron a tiempo
a consolar la impaciencia
con la que  preparo
la mueca
para esperarte.
Un día más.
 
 
-XVI-
Yo soy la mano que delata tu presencia
y soy el sueño que nunca pudiste robar.
Yo te crié  como  cuervo enamorado
Página 13
y ahora despojado de estos cielos
que nunca habías volado,
para desterrarte
definitivamente
debajo de mi alfombra,
te devuelvo en un papel.
 
 
-XVII-
Premoniciones.
Vuelven al cesto,
al comedor de los días.
No existe sitio seguro
que me aferren de pies
a mi cabeza.
Son espasmos
sonámbulos
de mis besos
y muertes cotidianas.
          
 
 
 
  SEÑALES del  FUEGO
 
1-INCUBUS
 
.La señalada,
.Arte en el Shopping,
.Todos tus muertos,
.La muesca,
.Terminal del no me acuerdo,
.Los haberes,
.Pasamanería,
.Huesos de mis manos a flor de piel,
.Contracara,
.El vuelo de mariposas,
.La máscara,
.La bala del destino,
.El barquinazo,
.Puerto de los palos,
.Servido en copa,
.La dormidera,
.La sota,
.Desde una sepultura,
.El reparto,
.El alfiler,
.Arte-poesía,
 
2-EL COLLAR DEL TIGRE
 
.Pájaro de fuego en Moscón,
.Al maestro formoseño,
.A la "Femme" de Picasso,
.Prometeo en Salta,
.Polimorfismo,
 
3-MENTIRAS VERDADERAS
  
I, II,  III, IV, V,
VI, VII, VIII,
IX, X, XI, XII,
XIII, XIV, XV,
XVI, XVII,
 
 
 
Datos personales
 
Nombre y Apellido: Sonia Alina Morales del Valle
 
Nací bajo el signo de sagitario. Participé en encuentros y recitales de poesía (Salta , Cerrillos, Jujuy, Tucumán, Córdoba y Bs. As.)
Edité la plaqueta para amigos "Memoria I y II" - poemas, 1997 , plaqueta "Descalzo de luna" - poemas, 2003, incluída en el libro "Anuario Poético" - poemas, 1999, también en antología Itinerario Poético 2002 - 03 "El Imaginero" - poemas, 2004.
Seleccionada entre 480 poetas latinoamericanos, para la antología "Canto a un prisionero" - poemas, 2005, editada por la Biblioteca Nacional de Canadá y Editorial Poetas Antimperialistas.
Inéditos:  "Relatos breves", "Crónica desmedida - Antígona, la claridad de la noche" - narrativa , " Sándalo de la memoria ó ( en la fiesta de todos los diablos)"-novela corta," Crisantemo del Olvido", poesías , " Haicus ", "Beirut, en la dulce noche que no volverá"- cantos -homenajes (poesías)
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