El siguiente escrito no pretende ser un tratado de psicología, pero sí un elemento que le sirva al lector para identificar si está en presencia de un "sabelotodo". Este ser "omnisciente" es una especie, dentro del género humano, fácil de encontrar en cualquier lugar o situación, sin tener en cuenta sexo, raza o edad.
Puede que usted comparta con él (o ella) una convivencia, estudio o trabajo, aunque sería peor formar parte de la misma familia. Por lo tanto, a partir de ahora identificará (o se sentirá identificado) al "sabelotodo" de turno.
 
Supongamos que el lector concurre a una fiesta. Mire a su alrededor y si alguien acapara la atención de todos o la mayoría, puede que sea un "sabelotodo". Acérquese y aproveche ese instante único para solucionar el problema que lo aqueja, ya que él tiene la solución para todo. Luego, cancele la consulta pendiente con un psicólogo, psiquiátra o acompañante terapéutico. A no desanimarse si la tarea a realizar es muy difícil o ha resultado de manera equívoca. Errar es humano, pero lo "divino" forma parte del "sabelotodo". Es el hombre (o la mujer) "orquesta". Todos los oficios habidos, por haber, los que se encuentran dando vueltas o a punto de inventarse los aprendió o aprenderá al pie de la letra.
Es bueno ilustrarse a lo largo de la vida. Bueno, el "sabelotodo" fue a una universidad en la cual enseñan todas las profesiones y se ha graduado con las más altas calificaciones. Ante cualquier duda, ya sabe a quien consultar.
¿Se siente vacilar frente a cuestiones de fe? Él le dirá la religión que debe profesar y los días de culto, pero cuidado. Para él, lo máximo es él mismo y si pudiera cumplir su sueño, se convertiría en una deidad. No es que sufra de egocentrismo, sino que es un "ególatra".
¿Quiere ver manifiesta la negatividad? Póngase en contacto con un "sabelotodo". Coméntele sus sueños y si él se ve perjudicado en quedar detrás suyo, le volará los mismos de un plumazo. ¿Cómo osa querer ocupar el podio que tan poco le costó llegar a él? Porque, para él, estar en la cima no es un sacrificio. Es algo innato.
Los ítems que anteceden al comentario final puede que se encuentren todos o sólo algunos en la esencia del "sabelotodo" a clasificar. Si su existencia debe compartirla con semejante personaje, paciencia. Algún día usted superará ese castigo. En cambio, si descubre que usted es un "sabelotodo", descuide. No tardará mucho tiempo en quedarse solo.
 
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