Escucha atento.
11.06.10
Escucha atento.
Cierra los ojos y siente en tus oídos el sonido
de una naturaleza que te llama a contemplarla en
todo su esplendor, escucha como de las altas cascadas
caen con furia y suavidad venas de aguas, todas corriendo
al mismo tiempo, en busca de su gran final, aquel gran estanque
dominado por el gran y mítico Poseidón, rey de océanos y mares libres
llenos de vida plenas y alucinaciones.
Escucha como susurra el viento en tus oídos, siente como él viaja con la
tempestad de los ciclones en medio de la mar, para luego llegar a reposar en
una concha de caracol abandonada, para regalarte una canción suave y fantasiosa de
la briza marítima y llegar con suave neblina a humedecer tu piel.
Escucha el cantar de los bosques que envían sus silbidos aromatizados con los suaves perfumes
de las flores, con las fuerzas de milenarios de árboles trascendentes de generaciones en la inmensidad de la creación.
armonizados con el trinar de los pájaros y relatos montados en éste, de cientos de diferentes
animales que lo único que quieren y desearon en vida es que tú escucharas atento
el susurro de un mar que fue el principio de todo, aquel que debiera llamarse planeta
azul, tierra.
Escucha atento.
Cierra los ojos y siente en tus oídos el sonido
de una naturaleza que te llama a contemplarla en
todo su esplendor, escucha como de las altas cascadas
caen con furia y suavidad venas de aguas, todas corriendo
al mismo tiempo, en busca de su gran final, aquel gran estanque
dominado por el gran y mítico Poseidón, rey de océanos y mares libres
llenos de vida plenas y alucinaciones.
Escucha como susurra el viento en tus oídos, siente como él viaja con la
tempestad de los ciclones en medio de la mar, para luego llegar a reposar en
una concha de caracol abandonada, para regalarte una canción suave y fantasiosa de
la briza marítima y llegar con suave neblina a humedecer tu piel.
Escucha el cantar de los bosques que envían sus silbidos aromatizados con los suaves perfumes
de las flores, con las fuerzas de milenarios de árboles trascendentes de generaciones en la inmensidad de la creación.
armonizados con el trinar de los pájaros y relatos montados en éste, de cientos de diferentes
animales que lo único que quieren y desearon en vida es que tú escucharas atento
el susurro de un mar que fue el principio de todo, aquel que debiera llamarse planeta
azul, tierra.
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