Esa boca tuya…
 
Esa boca tuya de labios inocentes,
pincelados con un rojo tenue,
sobre tu exquisita dermis modelada y sedosa  
que te da el carácter agudo de calma
que, a la vez, resplandece tu misterio. 
Esa boca tuya educada
con la singular inteligencia de la retórica,
atenta  y oportuna,
enriquecida con dosis pequeñas de sagaz veneno,  
o dulzuras cautivantes,
según fuere la ocasión ameritada.
Esa boca tuya de gestos crípticos,
entreabierta para el soñador infinito,  
o transparente en el horizonte aventurero.
Esa boca tuya que me colma de anhelos
y me ha hecho construir imperios sinceros,
donde has dictado, libre y ampliamente,
como una reina.
Esa boca tuya cálida,
plena de besos tiernos,
dinámicos e ideales,
como los cariños de una párvula adolescente.
Esa boca tuya impoluta
que da contexto nítido a tu belleza,
la misma que ha tejido todas nuestras historias, 
inmortalizando en libros íntegros de romance
nuestro confiado destino.
Hoy,
esa misma boca tuya,
he debido imputarla,
puesto que, cruelmente,
me ha dicho una mentira,
borrando tu sonrisa emocionante
y dejando una mueca siniestra
con inesperado sabor amargo.  
1190

Cargando comentarios...