Nadie escribe bien a la primera. Lo que llamamos "talento" suele ser solo la disposición a reescribir.

El primer borrador existe para una sola cosa: sacarte la historia de la cabeza y ponerla afuera, donde puedes verla. No tiene que estar pulido, ni ser coherente, ni gustarte. Solo tiene que existir.

El error más común es querer corregir mientras se escribe. Frenas en cada frase, dudas de cada palabra, y la historia se enfría antes de terminar. Separa los dos trabajos: primero escribes, después editas. Son músculos distintos y pelean si los usas al mismo tiempo.

Date permiso para escribir mal. Ya vas a tener tiempo de arreglarlo. Lo que no se puede arreglar es la página en blanco.

150

Cargando comentarios...