El origen de la mosca
Se dice que una vez existió una hermosa mujer que visitó el Olimpo y le pidió a los dioses dos deseos.
Primero, ella quería ser inmortal, y segundo, que jamás se apagase en ella su deseo sexual.
Concedidos los deseos, fue pasando el tiempo y la mujer fue envejeciendo cada vez más.
Llegó un momento que era muy vieja y no se moría ni ella ni su deseo sexual, lo cual se había convertido en una tortura porque no había ya nadie que la deseara.
Cierta noche pasó por su choza el dios Eolo, el Dios de los Vientos, quien, compadeciéndose, accedió a pasar una noche con ella.
Y fue así que de aquella unión nació un ser pequeño y feo como su madre, y que podía volar velozmente con su padre.
Anónimo
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