Domingo sin luz
Me encuentro solo en mi cuarto, sentado frente a la ventana mientras bebo algo caliente y contemplo mi alrededor
Una suave brisa entra y golpea mi cara, las gotas caen desde el techo, son los rastros que la lluvia dejó
No tengo luz, no tengo frío, no tengo amigos que me aconsejen a vivir sin ti
No tengo tiempo de no pensarte y esta tarde no ayuda mucho
Recuerdos vienen, cada detalle, cada susurro
Esa sonrisa, la timidez que en tu cara se hace notar
Las largas mangas un sweater beige que se estiran y cubren tus manos
Me miras fijo y sonreís, haces de mi a gusto y antojo
Y ese momento casi fugaz donde te logras acurrucar en mi pecho, ¿cuándo pasó?
Fueron minutos o tal vez horas, tal vez fueron días ya que más da, pero a decir verdad que rápido pasó
Y fue ese día, aquella tarde, que sin despojos, sin nadie cerca, sin dar más vueltas te pregunté sobre tu vida y lo sentí
Esa eras vos, desnuda en cuerpo, desnuda en alma, fluyendo libre, yo lo sentí
Que mucho teníamos en común...
Y en esa charla lo descubrimos, ese flechazo nos alcanzó
Los días pasaron y fue confuso, había dos mundos
Vos tan segura, tan popular, me cruzabas por los pasillos y me ignorabas, claro.. no estaba bien
Y me dolió, pero en las noches todo volvía a sentirse nuestro
En el colchón, en la cocina en la terraza, en los callejones de nuestro barrio
¡Todo era nuestro, claro! todo era nuestro mientras duró.
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