El dolor de perder algo que no sabías que tenías,
que todavía no podía hacerse notar,
no podía hacerse escuchar… pero estaba.
Estaba.
Y tuvo que irse antes de que supieras de su existencia,
y cuando pasó… te dolió.
Te dolió porque, aun sin saberlo en ese momento, ya lo amabas,
te dolió porque no llegaste ni a rozar la idea de que estaba ahí.
Todo lo contrario,
te enteraste en medio del vacío al perderlo.
Y ese dolor…
ese dolor no tiene nombre exacto,
porque no encaja en lo que otros entienden.
Es un duelo sin recuerdos, pero con amor,
un adiós sin haber dicho hola.
Duele distinto…
duele en silencio, en lo que pudo haber sido,
en las caricias que nunca existieron pero ya vivían en vos,
en ese instante en que todo cambió sin aviso.
Porque sí, aunque no lo supieras, ya estaba en tu mundo,
y aunque no llegó a hacerse escuchar, dejó un eco…
uno que no se apaga fácil.
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar y formar parte de esta comunidad
Iniciar SesiónCargando comentarios...