Día número dieciséis
Cuando dejo el perfecto mundo ideal de los sueños y caigo a la realidad , me despierto e inevitablemente es mi primer pensamiento, es bonito solo se me viene a la mente su cara sonriendo (tapándose la boca para que no vean su perfecta sonrisa que claramente ella niega), en el siguiente segundo recuerdo la realidad verdadera, de que hace dieciséis días que no se nada de ella, que simplemente desapareció como antes, como siempre. Aunque está ahí mirando lo que subo en mis redes sociales, es como un : "no te hablo pero quiero saber que haces y no quiero que me olvides".
Esto ya pasó algunas veces, y siento que es culpa mía que desaparezca y vuelva a mi vida como si nada hubiera pasado. Porque ahora solo la pienso unos minutos, unas cuatro o cinco veces al día y se va de mi, esa rutina donde hablábamos de todo ya se terminó , ahora es así y está bien, uno siempre se acostumbra a lo que le toca, pero se que va a llegar el día en que me hable nuevamente, disculpándose insinuando que va a explicarlo todo, pero no dice nada, caigo rendida ante su simple "Hola Belu" y me olvido de todo lo que planeaba decirle, y pensaba en responderle tarde, pero no puedo esperar más de quince minutos que ya le contesto como si nada hubiera sucedido, como si todo estuviera intacto. Este ciclo se repite cada vez , y siempre toma el gris, el interminable gris.. En el que desaparece pero no me deja que la olvide, en el que me quiere pero está confundida, en el que quiere ser mi todo pero después ya no quiero ser nada y se va. Ese vaivén en el que ya no quiero estar, porque hasta acá tolera mi corazón… Esa es una maldita mentira, porque cuando haga su predecible aparición , cambiaré esa última frase por "Esta vez volvió para quedarse porque me quiere y podría intentarlo nuevamente, si ella es todo lo que está bien en mi vida". (O eso es lo que decido creer por el momento… Ya veré luego)
Esto ya pasó algunas veces, y siento que es culpa mía que desaparezca y vuelva a mi vida como si nada hubiera pasado. Porque ahora solo la pienso unos minutos, unas cuatro o cinco veces al día y se va de mi, esa rutina donde hablábamos de todo ya se terminó , ahora es así y está bien, uno siempre se acostumbra a lo que le toca, pero se que va a llegar el día en que me hable nuevamente, disculpándose insinuando que va a explicarlo todo, pero no dice nada, caigo rendida ante su simple "Hola Belu" y me olvido de todo lo que planeaba decirle, y pensaba en responderle tarde, pero no puedo esperar más de quince minutos que ya le contesto como si nada hubiera sucedido, como si todo estuviera intacto. Este ciclo se repite cada vez , y siempre toma el gris, el interminable gris.. En el que desaparece pero no me deja que la olvide, en el que me quiere pero está confundida, en el que quiere ser mi todo pero después ya no quiero ser nada y se va. Ese vaivén en el que ya no quiero estar, porque hasta acá tolera mi corazón… Esa es una maldita mentira, porque cuando haga su predecible aparición , cambiaré esa última frase por "Esta vez volvió para quedarse porque me quiere y podría intentarlo nuevamente, si ella es todo lo que está bien en mi vida". (O eso es lo que decido creer por el momento… Ya veré luego)
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