Aquel día que ambos decidieron no ocultarse más cosas y ver si seguíamos ahí, pues ¿Para qué estar con alguien que odia tu verdad?
 
Aquel día que ambos compartieron su ser, su alma y a pesar de la vergüenza, el miedo y el pasado ambos dos lo disfrutaron.
 
Aquel día que ambos decidieron no prestar su ser, su alma a nadie más, puesto aún era muy pronto para decir: un te quiero un te extraño.
 
Y así fue, la decisión tomada y ambos dos encaminados.
 
Rodrigo R
 para Ti.
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