Carta de un no nacido… después del aborto
No sé qué pasaba por tu mente, ni que razones tuviste para hacerlo, muchas veces me pregunto si fue algo que hice. ¿Acaso fue por aquella patadita cuando dormías? Fue sin querer, solo deseaba oír tu voz porque no podía dormir.
Te escuché llorar muchas noches y hasta me dolía en mi pancita ese llanto tuyo. ¿No fui deseado cuando me concebiste?
Quiero preguntarte otra cosa ¿mi papito tampoco me quería?
Oía la voz de mi hermanito cantarme en las noches ¿Ya no iba a querer compartir sus juguetes conmigo?
Mamita, eso que me hicieron me ha dolido mucho, yo quería seguir en mi casita calentita un tiempo más, me gustaba mucho jugar con mis deditos y oír tu vocecita tan dulce.
Fue muy feo perder mis deditos de los pies, mis pies, piernas, mis manitas, todito yo, sangré mucho y quise gritar del dolor pero no podía.
Solo quiero pedirte que no hagas más esas cosas, no creo que a Diosito le guste. Porque el sufrimiento es demasiado y nosotros no podemos defendernos.
Diles a tus amigas que se cuiden mucho, que planifiquen bien antes de procrearnos, y sobre todo no nos castiguen así, porque jamás preguntaron si queríamos vivir en sus barriguitas.
A las autoridades de los países del mundo, ustedes que son sabios y que estudian mucho usen sus leyes para defendernos, porque es muy doloroso morir despacito.
A ti Diosito, ilumina a todas las mujeres que como mi mamita están mal de sus cabecitas, y por eso hacen estas cosas tan crueles.
A ti mamita, ya no sufras, te perdono pero no lo hagas más.                                       Sflar
440

Cargando comentarios...