I
.-Habéis  de saber vosotros esto que yo os quiero llegar a cantar,
Con mi laúd  entonando mil versos, la historia os quiero poder interpretar.
En una tierra no muy lejana, más bien muy cerca de este hermoso lugar,
Rodeado de grandes lujos, vivía un terrateniente un caballero feudal……..
II
.-Dueño de muchas acres de tierra, y muchos peones para poderla labrar,
Los arados no cesaban minutos, y sin cesar  hacían  surcos para poderla sembrar.
Se maravillaba siempre de toda su grandeza y de todo lo que podía el ostentar,
Cabalgabahoras, pomponeándose y demostrando ser dueño absoluto de todo el lugar…….
III
.-Nunca  fue misericordioso, y a punta de pies sus dominios solía por fuerza dominar,
Con los menesterosos los huérfanos y las viudas, nunca llego a tener algo de piedad.
Blandía como caballero sobre su pecho, una cruz de malta, signo de la hermandad,
Y de ser miembro de los caballeros del temple, ante todos él se lograba ufanar…….
IV
.-Cierto día temprano en la mañana, mientras contemplaba la belleza de un rosal,
Diviso a un mendigo tirado sobre su césped, famélico y rogando algo de caridad.
Alterado, dio voces maldiciendo ordeno a sus lacayos que a este lo fueran a sacar,
Y sin piedad ni misericordia, a sangre fría sacando su daga , fue al pobre a asesinar………
V
.-Al  ir cayendo malherido le miro a los ojos y unas palabra bajitas le fue a pronunciar,
“Desde hoy vos perderas la cordura, y esta mi mirada nunca lograreis olvidar.”
El resto del día paso en su castillo, bebiendo y comiendo hasta lograrse saciar,
Mientras su gente sufría de enfermedad y hambre, él se regocijaba en toda su vanidad…
VI
.-Aquella noche ya tirado sobre su gran cama, presto estaba a llegar del día a descansar,
Cuando unos ojos enrojecidos, desde las sombra lo habría fijo de contemplar.
Pensó que era producto del banquete, la culpa, sin duda, era de todo ese manjar,
Pero al cerrar por fin sus ojos,  en sueño con esa mirada se volvía de nuevo a encontrar.
VII
.-Despertó sobresaltado, sus manos y su frente no dejaban profusamente de sudar,
No podía ser cierto, no podía aquella maldición hacerse amigos míos, una realidad.
Lo cierto que nuestro señor en una casa de orates, al fin de cuenta al tiempo fue a parar,
Aun percibe esa mirada y le pesa en la conciencia  castigando toda su real crueldad…
 
-----------------------DEMOCLES (MAGO DEOZ)---------------------------------
7640

Cargando comentarios...