Creerte fue quererte y hacer oídos sordos al decir de la gente,

quienes en su sana y justa sapiencia,

 intentaban convencerme de que eras un bufón,

 un pelele, un imberbe.

 

Creerte fue quererte y exponer a mi corazón,

en las garras de la muerte.

 

Mi Lucida Vesania

Jorge Amado Serrano

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