Auto - Imprecación
Está oscuro.
Y oscurece la mirada,
enmudece el fétido entorno,
con el negro de la muerte,
con el sabor a pústula viscosa.
Está oscuro.
Y los locos en combate,
en un juego tántrico,
en un descarado desparpajo,
van pasando a través de la caverna.
Está oscuro.
Y las heces incineradas,
y la maleza del mortal,
me sofoca
me pierde
obligada a
refugiar-me
en el cabello de la muerte.
Está oscuro.
Y perece el mortal,
enmudeciendo la voz,
con los ojos cerrados,
perece el mortal
para no ver la sangre
que enrojece su piel.
Está oscuro.
Y entre la niebla del silencio,
y entre la sangre de las letras,
voy escapando,
voy creando,
confirmando
el Yo.
Está oscuro.
Y Yo,
prosternada ante una verdad,
prosternada ante una voz propia,
a menudo escupo estruendos:
Mujer Maligna
de lamentos sepultados,
de tactos pseudo -brujeriles
¡Cuídate de tí!
conjura
pacta
exhala las llamas invisibles.
Mujer Maligna,
extingue las palabras,
bajo el estruendo de tu boca,
extingue las palabras,
bajo el sonido de tu voz interna,
extingue las palabras,
bajo la sombra de tu ojo de bruja.
Está oscuro.
Y como tú
serpiente que cantas
como tú
al sentir
como tú
al reír
junto a Satán
hoy suelto las cadenas.
Y oscurece la mirada,
enmudece el fétido entorno,
con el negro de la muerte,
con el sabor a pústula viscosa.
Está oscuro.
Y los locos en combate,
en un juego tántrico,
en un descarado desparpajo,
van pasando a través de la caverna.
Está oscuro.
Y las heces incineradas,
y la maleza del mortal,
me sofoca
me pierde
obligada a
refugiar-me
en el cabello de la muerte.
Está oscuro.
Y perece el mortal,
enmudeciendo la voz,
con los ojos cerrados,
perece el mortal
para no ver la sangre
que enrojece su piel.
Está oscuro.
Y entre la niebla del silencio,
y entre la sangre de las letras,
voy escapando,
voy creando,
confirmando
el Yo.
Está oscuro.
Y Yo,
prosternada ante una verdad,
prosternada ante una voz propia,
a menudo escupo estruendos:
Mujer Maligna
de lamentos sepultados,
de tactos pseudo -brujeriles
¡Cuídate de tí!
conjura
pacta
exhala las llamas invisibles.
Mujer Maligna,
extingue las palabras,
bajo el estruendo de tu boca,
extingue las palabras,
bajo el sonido de tu voz interna,
extingue las palabras,
bajo la sombra de tu ojo de bruja.
Está oscuro.
Y como tú
serpiente que cantas
como tú
al sentir
como tú
al reír
junto a Satán
hoy suelto las cadenas.
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