Antes de Morir
Antes de Morir
Mateo, Mateo, me llamaban, y yo antes reaccionaba, ahora ya no reacciono, antes respondía un sí, ahora ya no volteo, antes tenía conciencia, ahora ya no la tengo, antes era bueno, ahora he olvidado lo que es ser bueno, antes tenía una esposa, tenía hijos, ahora no los tengo, porque no me aceptan, porque les he decepcionado. Antes tenía todo, ahora sólo tengo unos pies asquerosos, negruzcos, el único traje que me queda, sucio, y una barba en el que anidan no sé cuántos animales o bichos raros. Tengo mucho, y me sorprende tener mucho, ya que no debo tener nada, no me lo merezco, ahora sí cumplo una verdadera condena. Antes no, no tenía por qué, era inocente, era un hombre recto y derecho, ahora mi camino tiene una quebradura, una rajadura en el interior, soy más que un hombre izquierdo y encorvado. Antes era inocente, ahora soy culpable. Antes tenía vida, ahora tengo muerte. Antes iba al supermercado, tenía trabajo, prefería estar al lado de mi mujer que ir a los burdeles con mis amigos, ahora puedo ir a cualquier lugar sin restricción alguna, pero en ningún lugar soy bienvenido. Por culpa, qué sé yo, de un anciano misterioso, por culpa, de un ser completamente malévolo, soy lo que soy ahora, por su culpa, por su culpa he perdido a mi familia, por su culpa me sentenciaron quince años a la cárcel, por su culpa, por aceptar llevar ese maletín negro, grande, al aeropuerto, por culpa de los policías, por culpa de uno en particular, que siempre me odió, por su culpa, que encontró cocaína en el maldito maletín, por culpa del anciano, por culpa del policía, me sentenciaron quince años a la cárcel, por culpa del juez, que sabiendo que era inocente me sentenció, por su culpa, por culpa de todos ellos, por culpa del ladrón con quien compartí la celda, por su culpa, porque me violó, por culpa de todos los años en que fui infeliz, por su culpa, por culpa del anciano, por culpa del policía, por culpa del juez, por culpa del ladrón violador, por culpa especialmente de quién chucha sé yo, por culpa de un hombre en terno, por culpa de ese hombre millonario, por culpa de ese traficante de cocaína, por su culpa, porque me visitó, porque me hizo saber qué tan miserable era, por su culpa, porque yo no cometí delito alguno, porque era inocente, por su culpa, sé que algún día él tendrá culpa, por culpa de todos sus compinches, por culpa de haber pagado más de cinco mil dólares para arrestarme, por culpa de todos ellos, por culpa de mi esposa, por culpa de ella, por no haberme entendido, por culpa de su culpa, por pensar que yo era el traficante, por pensar que siempre lo fui, por culpa mi esposa, que luego de cinco años desde que me sentenciaron, se fue a vivir a California, por culpa de su carta, por culpa del papel, por culpa del hijo de puta del pretendiente, mal parido, que se llevó a mi esposa y a mis hijos, por su culpa, y por la culpa de otro juez, que me prohibió ver a mis hijos, porque de todos modos están muy lejos, y porque nunca los volveré a ver, por culpa de mi esposa y su amante, por su culpa, porque cuando salí, ya no la encontré, ya no los encontré, por culpa de mis hijos, por haber creído a su madre, por culpa de ellos, por su culpa, por culpa de todos ellos, por culpa del anciano, del policía, del juez, del violador, de mi esposa, de su amante, del otro juez, de mis hijos, por culpa de todos ellos estoy aquí, por mi culpa también, por haber sido tan imbécil, por no darme cuenta, por mi culpa, todo fue mi culpa, por culpa del tipo que está detrás de mí, por su culpa, por culpa del tipo que se oculta en su sombra, por culpa de él también, por culpa de la pistola con que me apunta, por culpa de mis últimos segundos con vida, por culpa de la bala rozándome el pecho, por culpa de la sangre que es derramada en la pista, en el asfalto, por culpa de los conductores que se detienen para verme, por culpa de los peatones que gritan de espanto, por culpa de todos ellos, soy lo que soy ahora, nada soy ahora.
Mateo, Mateo, me llamaban, y yo antes reaccionaba, ahora ya no reacciono, antes respondía un sí, ahora ya no volteo, antes tenía conciencia, ahora ya no la tengo, antes era bueno, ahora he olvidado lo que es ser bueno, antes tenía una esposa, tenía hijos, ahora no los tengo, porque no me aceptan, porque les he decepcionado. Antes tenía todo, ahora sólo tengo unos pies asquerosos, negruzcos, el único traje que me queda, sucio, y una barba en el que anidan no sé cuántos animales o bichos raros. Tengo mucho, y me sorprende tener mucho, ya que no debo tener nada, no me lo merezco, ahora sí cumplo una verdadera condena. Antes no, no tenía por qué, era inocente, era un hombre recto y derecho, ahora mi camino tiene una quebradura, una rajadura en el interior, soy más que un hombre izquierdo y encorvado. Antes era inocente, ahora soy culpable. Antes tenía vida, ahora tengo muerte. Antes iba al supermercado, tenía trabajo, prefería estar al lado de mi mujer que ir a los burdeles con mis amigos, ahora puedo ir a cualquier lugar sin restricción alguna, pero en ningún lugar soy bienvenido. Por culpa, qué sé yo, de un anciano misterioso, por culpa, de un ser completamente malévolo, soy lo que soy ahora, por su culpa, por su culpa he perdido a mi familia, por su culpa me sentenciaron quince años a la cárcel, por su culpa, por aceptar llevar ese maletín negro, grande, al aeropuerto, por culpa de los policías, por culpa de uno en particular, que siempre me odió, por su culpa, que encontró cocaína en el maldito maletín, por culpa del anciano, por culpa del policía, me sentenciaron quince años a la cárcel, por culpa del juez, que sabiendo que era inocente me sentenció, por su culpa, por culpa de todos ellos, por culpa del ladrón con quien compartí la celda, por su culpa, porque me violó, por culpa de todos los años en que fui infeliz, por su culpa, por culpa del anciano, por culpa del policía, por culpa del juez, por culpa del ladrón violador, por culpa especialmente de quién chucha sé yo, por culpa de un hombre en terno, por culpa de ese hombre millonario, por culpa de ese traficante de cocaína, por su culpa, porque me visitó, porque me hizo saber qué tan miserable era, por su culpa, porque yo no cometí delito alguno, porque era inocente, por su culpa, sé que algún día él tendrá culpa, por culpa de todos sus compinches, por culpa de haber pagado más de cinco mil dólares para arrestarme, por culpa de todos ellos, por culpa de mi esposa, por culpa de ella, por no haberme entendido, por culpa de su culpa, por pensar que yo era el traficante, por pensar que siempre lo fui, por culpa mi esposa, que luego de cinco años desde que me sentenciaron, se fue a vivir a California, por culpa de su carta, por culpa del papel, por culpa del hijo de puta del pretendiente, mal parido, que se llevó a mi esposa y a mis hijos, por su culpa, y por la culpa de otro juez, que me prohibió ver a mis hijos, porque de todos modos están muy lejos, y porque nunca los volveré a ver, por culpa de mi esposa y su amante, por su culpa, porque cuando salí, ya no la encontré, ya no los encontré, por culpa de mis hijos, por haber creído a su madre, por culpa de ellos, por su culpa, por culpa de todos ellos, por culpa del anciano, del policía, del juez, del violador, de mi esposa, de su amante, del otro juez, de mis hijos, por culpa de todos ellos estoy aquí, por mi culpa también, por haber sido tan imbécil, por no darme cuenta, por mi culpa, todo fue mi culpa, por culpa del tipo que está detrás de mí, por su culpa, por culpa del tipo que se oculta en su sombra, por culpa de él también, por culpa de la pistola con que me apunta, por culpa de mis últimos segundos con vida, por culpa de la bala rozándome el pecho, por culpa de la sangre que es derramada en la pista, en el asfalto, por culpa de los conductores que se detienen para verme, por culpa de los peatones que gritan de espanto, por culpa de todos ellos, soy lo que soy ahora, nada soy ahora.
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