Nuestro silencio ante la desigualdad por género, es la aceptación genética del miedo transmitido y reforzado por las mismas mujeres en un mundo masculino violento, ingrato y desagradecido con nuestros vientres. 
Creamos los cordones umbilicales que nunca cortamos y que usamos principalmente nosotras mismas para ahorcarnos!! 
5390

Cargando comentarios...