AD TE DIVA POTENS CYPRI

Todos mis días
Están hambrientos de ti.

Todos estos amargos días
Que van pasando,
Largos y exánimes,
Sin tu clara mirada,
Sin tu suave sonrisa.

Tal vez alguna tarde
Me aventure a merodear
Por tus sueños
Multicolores y radiantes,
Que florecen,
Junto a tu cuerpo
Con aroma de maleza silvestre.

Quizá prefiera
Mirarte desde lejos
Y luego acercarme a ti,
A tu visión mirífica y constante
Para poder vivir,
Ávido, inerme,
Ante el narcótico
Ritmo de tu veste.

Tal vez entonces,
Estos extraños días
Se transfiguren
En una tenue ensoñación,
O en un milagro
Arrebatado y flamígero,
En que me entregues
La fruición de tus labios,
Rojos, suaves, tiernos.


Como un delicioso sacrificio
De amor ensimismado
Y sonriente

Tal vez entonces logre romper
La sorda monotonía,
Retumbante y terrible,
De estos días que aún no logran
Trasmutarse a sí mismos
Y ser parte de otro mundo,




De otro tiempo,
De otra dimensión
En que encendidos
En un abrazo deslumbrante
Y etéreo,
Logremos convertirnos
En un solo ser,
En un solo amor,
En un solo sueño.




8040

Cargando comentarios...