Tu olor se impregna, se mete, se queda.
Tu risa es lo único que distingo. Lo demás es ruido.
Te nombro, doy vueltas, abro los ojos.
Una mirada tuya y podría morir en ese instante.
Un desprecio tuyo y podría morir en ese instante.
Estoy dispuesta a darte todo, en contra de mi voluntad.
En fin, esto es una tiranía.
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