01/12/1401
El compas del piano danza en mi oír mientras veo pasar a cada persona ajenas a mi, pensativo la miro y al suspiro, su belleza me atrae con la sutileza del piano, es tan suave pensé, tan solo con verla imagine su abrazo cálido, la melodía se yacía intensa al ritmo de mi corazón, mientras que mis dedos no paraban de imaginar las notas a su alrededor, y en el estasis de la sinfonía mi corazón encontraba la calma, sin apartar la mirada susurre a mi ser
-...vaya, es muy delicada y preciosa-
Era seguro que llegaría a ese compas, al escuchar su melodía no pude evitar pensar en cuan bella me parecía, y al parecer no era solo mi parecer, puesto que la verdad veía, ajeno a mi sentir surgió
-hola...- con un temeroso pero suave sonido
de notar se hiso lo frágil que era y cuanto quería probar esa melodía, sin embargo el tiempo me desfaso al notar que solo apreciaría la belleza de su melodía, y al compas de la conversación acepte la música y disfrute de ella hasta que la ultima nota resonó.
Las mejores sontas son aquellas que no creemos poder tocar, aun así solo hace falta la pasión y el amor para logarlo.




Cargando comentarios...