Travesías internas
Ni todas las travesías
con sus rutas de ensueños,
pueden compararse a la del último viaje
que hacemos hacia el interior nuestro.
El peregrinar de nuestro camino
nos lleva a nuestra infancia,
evocaciones infantiles de nuestras tristezas
y alegrías de momentos perpetuos.
Adolescencia vital de aprendizajes,
de amigos y compañeros de la vida.
Huellas profundas que marcan senderos
del primer amor y las cosas de la madurez.
Ni todos los nortes
con sus direcciones y guías,
pueden borrar la experiencia sublime,
adquirida en los errores asumidos.
La experiencia engendra la madurez.
Alexa Rivas Johnson™
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