TIBIO
El hecho de sentir su mirada, -atravesando mis gafas como dos alfileres atraviesan la suave tela de algodón, llegando a mis pupilas, que se dilatan al observar tanta gracia y belleza- me congela. Me intimido, callo y observo asombrado.
Se ve tan hermosa -suspiro mentalmente-, su sonrisa encantadora provoca en mí, escalofríos que disipan los vientos gélidos; solo puedo pensar: “su mirada me congela y su sonrisa me derrite”.
Que noche tan fría y tan cálida llena de nostalgia.
Se ve tan hermosa -suspiro mentalmente-, su sonrisa encantadora provoca en mí, escalofríos que disipan los vientos gélidos; solo puedo pensar: “su mirada me congela y su sonrisa me derrite”.
Que noche tan fría y tan cálida llena de nostalgia.
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