Cuan largas son las horas,
que triste es la espera,
si el silencio en un rincon se acurrucado,
mientras el lamento en tu recuerdo,me exaspera.
Un pequeño cielo atormentado,
me envuelve lentamente,
y como escapado de alguna cruel realidad,
me atrapa en un desosiego.
Camino y camino sin encontrarte,
y en el socavon de tu ausencia,
mis desesperadas huellas se funden,
al morirse la tarde.
Se aquerencia en mi,el frio del olvido,
y tu nombre me conmueve,hasta lo mas intimo.
Quimeras burlescas me incitan al descuido,
pero aun yo te quiero,aun te necesito.
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