Hubo tardes solo nuestras,


construidas de palabras pobres,


tardes nobles, bisagras nunca


cobardes,


jodidas muestras de resistencia,


santa paciencia sin religiones,


temblores, abracadabras,


ganando guerras, sufriendo


horrores.


Hubo tardes desmesuradas,


felices sin darnos cuenta,


perdices que no comimos,


y pronto llegó la nada,


poniendo las condiciones,


jugando cartas marcadas,


brindando por las afrentas


que ya perdimos,


aunque vengan otras tardes,


madurando olores,


justificando motivos.
7840

Cargando comentarios...