Una acumulación de tristezas y amarguras consiguen petrificar el
alma, en esos momentos luego de una natural desesperación, hasta la
posibilidad de la muerte se torna un fenómeno simple y todo a tu
alrededor exuda un hedor a banalidad. La  trivialidad de los
sentimientos se congelan, la razón parece dominarlo todo y el vació te
envuelve - ¿cuántos habrán atentado contra su vida en estos
momentos? – libre, entonces, de cualquier atavismo, el análisis se
vuelve descarnado.... el hombre se hace transparente y su inconciencia se vuelve una espina mas en tu corazón.
4460

Cargando comentarios...