SON LAS TRES DE LA MADRUGADA
SON LAS TRES DE LA MADRUGADA
Son las tres de la madrugada.
Las estrellas siguen vibrando
Pero ya es otro día.
Sembríos, andenes y caminos
Aun reciben de la luna sus plateados rayos.
Pareciera que aun es noche
Mas no se engañe, que el otro día, ya llego.
Son las tres de la madrugada.
Pasos, voces y más de un silboteó acentúan sus ecos.
En la frescura del horizonte,
Hurgan novedades y posibilidades
Para acceder a lo anhelado.
Son las tres de la madrugada.
Y el ande en movimiento trajina otro ves mas.
Quiquiriquean los gallos en los tejados.
Junto al fogón los gatos maúllan.
En el palote rebuzna el jumento.
Y un huayno vigoroso se oye junto al desfiladero.
Son las tres de la madrugada.
Comienza un nuevo día.
Y con el, nuevos rostros, nuevas ideas.
Pero el mismo sentimiento ancestral.
Tratar de ser siempre mejores.
Autor: Jorge Luis Cervantes Llauca
Son las tres de la madrugada.
Las estrellas siguen vibrando
Pero ya es otro día.
Sembríos, andenes y caminos
Aun reciben de la luna sus plateados rayos.
Pareciera que aun es noche
Mas no se engañe, que el otro día, ya llego.
Son las tres de la madrugada.
Pasos, voces y más de un silboteó acentúan sus ecos.
En la frescura del horizonte,
Hurgan novedades y posibilidades
Para acceder a lo anhelado.
Son las tres de la madrugada.
Y el ande en movimiento trajina otro ves mas.
Quiquiriquean los gallos en los tejados.
Junto al fogón los gatos maúllan.
En el palote rebuzna el jumento.
Y un huayno vigoroso se oye junto al desfiladero.
Son las tres de la madrugada.
Comienza un nuevo día.
Y con el, nuevos rostros, nuevas ideas.
Pero el mismo sentimiento ancestral.
Tratar de ser siempre mejores.
Autor: Jorge Luis Cervantes Llauca
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