SILENCIO
Le daba miedo el silencio, temía la soledad de la mudez, le aterraba no oír nada porque los agudos le hacían temblar, y el silencio es escandaloso en su forma más bella; ese momento en el que nadie habla, en el que el sonido más bajo se multiplica infinitamente, es ahí donde tropieza con su debilidad y encuentra al niño desconsolado por un terror capaz de dejarle inmóvil. Agárrame de la mano cuando nadie hable, me decía, ¡no mejor no!, mejor agárrame el corazón, sin apretar por si se para, pero con la fuerza suficiente para que no deje de sentirme solo nunca, y el silencio sea siempre un compañero.
90



Cargando comentarios...