Relato de Carretera 3 y 4
3.-
En una esquina de la memoria
un pudor cerca la conciencia
El récodo del camino en vericuetos prófugos
da una carretera interminable.
En el el sur
huida desde del verde sangriento a la letanía del desierto.
La iguana con su mirada al infinito
desprecia lo fatuo.
Erotismo salvaje ahogado en un matorral de arena.
Cuando las palabras caen en un océano amarillo,
la gota de la indiferencia
luego de la saciedad.
Daih.- (2014).
4-
Todos los tejados de las casas me parecen extraños; extraños. La carretera sube lentamente hacia zonas montañosas y los poblados se van perdiendo, no sé de nadie que viva en ellos. No sé de nadie que viva en nadie, que viva en nada... Ése es el frío glaciar. Solo me conozco a mí y a veces padezco una desmemoria angustiante frente a los espejos. Mi búsqueda de lo que eres tú me lleva hasta el frío, hasta los límites de lo razonable: Donde hay alguien que respira, trabaja o muere. Coronaré muchas laderas, cruzaré montes a medianoche, paisajes lunares en mitad de nuestros mapas. Llegará un momento en que la radio de mi viejo Ford T escupa tan solo canciones de Tom Waits para que su voz rota mil veces me advierta de donde me estoy metiendo: Paisajes lunares.
Josep.
Imagen: "Desierto de Atacama", 2019, Fotografìa de Daih.
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