En Salamanca yo nací
donde llueve de milagro,
todavía siendo cabro
pesque mis cosas y ma fui.
En Santiago me crié
entre cerros de cemento;
respirar era un tormento
y por eso me arranqué.
A Puyally fui a pasear
conocí partes muy lindas,
me comí todas las guindas
y me tuve que marchar.
Y llegue a Los Venados
donde llueve a chaparrones,
no me han sacado ni a cañones
y por eso me he quedado.
Cargando comentarios...