Pranayama, respiración consciente.
Cómo les narraba en mi experiencia con la Yoga, esta tradición milenaria transmitida de Maestro a Discípulo, nos enseña una dinámica vivencial de una gran riqueza en todos los planos de nuestra existencia y un conocimiento trascendente del ser humano. que con una disciplina personal y estudio adecuado está al alcance de cualquier ser humano, que tenga anhelo de una conciencia más profunda y de un estado de paz en el alma
Los tres primero peldaños se conocen como Yama (hacer bien y el bien ) Niyama (no hacer mal ) y Asanas (potenciación, dominio del cuerpo y postura ante la vida).
El cuarto peldaño se conoce como pranayama (control de la respiración) respirar con conciencia.
Es el puente entre el cuerpo y la mente, es el único proceso fisiológico que ocurre de manera automática pero que también podemos controlar. Esa doble naturaleza, la convierte en una herramienta privilegiada de autoconocimiento.
Cuando observas la respiración sin modificarla, el cerebro y las ondas cerebrales empieza a sincronizarse con ese ritmo, las ondas cerebrales se vuelven más lentas, el sistema nervioso parasimpático se activa y la mente encuentra un punto de equilibrio.
Cada respiración es una conversación entre el cuerpo y el cerebro.
Si respiras con calma le estás enviando el mensaje al cerebro que todo está bien, si respiras entrecortado le dices qué hay peligro y el cerebro responde acorde con esos mensajes.
Por eso aprender a respirar con conciencia no es solo una técnica de relajación es una forma de cambiar la información que le damos a nuestro sistema nervioso, en la respiración consciente se construye el puente entre lo que pensamos y lo que sentimos, no se necesita hacer algo extraordinario solo estar presente en el acto más básico de la vida.
Cargando comentarios...