PLEGARIA
Entre mis manos
preparé tu vuelo.
Nervaduras sagradas
prometieron un cauce
y tan solo te nutriste
de la sal de mi
credo.
Humedecida
y caliente,
aprendiste
de la caricia
que con poco
se vive,
(tus primeras palabras).
Te fuiste hoy
con el silencio
de las huellas
por las rendijas
que formaron mis dedos,
(tu prisión entre mis miedos).
Epístola buscando
su destino
sin tormentas
(sin tormentos),
su nuevo
cuenco.
preparé tu vuelo.
Nervaduras sagradas
prometieron un cauce
y tan solo te nutriste
de la sal de mi
credo.
Humedecida
y caliente,
aprendiste
de la caricia
que con poco
se vive,
(tus primeras palabras).
Te fuiste hoy
con el silencio
de las huellas
por las rendijas
que formaron mis dedos,
(tu prisión entre mis miedos).
Epístola buscando
su destino
sin tormentas
(sin tormentos),
su nuevo
cuenco.
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