\"PESADILLA\"
“PESADILLA”
Respire profundo conteniendo la respiración lo suficiente para no desfallecer del tremendo impacto que había provocado ver esa escena, era ella, solo ella, la mujer de mi sueño, no había la menor duda, esa mujer de ojos negros de mirada solitaria y oscura como la noche, que me miraba fijamente, tenía en su rostro una leve mueca que parecía una sonrisa, de repente la sentí en mi escudriñando mis pensamientos, que quieres le pregunte con mi voz entrecortada, aun no me había recuperado del impacto inicial, porque estas en mi mente, que importa respondió ella con la voz dura de roca, se sentía muy cerca su voz, a pesar que estaba a más de 10 metros de mí, ella no me quitaba su mirada la tenía clavada en mi cabeza, no podía mover ni un musculo, le pregunte nuevamente… que quieres…. Ella respondió… quiero tu sangre, tu alma, tus deseos, tu carne… serás mi alimento, hoy, mañana, hasta que sacie mis deseos de ti, y entregue tu cuerpo, podrido, para que los buitres se alimenten de un cascaron, sin alma…… ¿qué clase de demonio eres? Pregunte, muy nervioso y ya casi sin poder controlar mis pensamientos, cada vez estaba más atado a esa mirada, sabía que me iba a hacer mucho daño pero no podía escapar a ese hipnotismo, que clase de demonio soy, pregunto ella, soy el demonio que viene por ti… tú me creaste hace mucho, y esta es la fecha escogida, es hoy… es hoy me pregunte, porque hoy, cuando te cree, dime… son muchas preguntas respondió ella, piénsalo con detenimiento, fue hace mucho tiempo, estabas solo en tu cuarto, eras muy niño, pensaste mucho en mí, y hoy estoy aquí para llevarte conmigo y alimentarme de tu ser, no te creo le dije, pero poco a poco fue apareciendo una imagen en mi mente, ese día estando pequeño, ese día lo desee, yo la cree, mi propio demonio, estaba en frente de mi dispuesto a llevarme, nadie podía evitarlo, el tiempo se detuvo, nadie más percibía esa escena, estás listo pregunto ella, le respondí, si, llego la hora, se aproximó a gran paso me tomo del brazo….. ya muy sudado y desesperado sentía que me llevaba, que no podía pelear más, que estaba perdiendo la batalla…. Dios ayúdame…. Me soltó… había funcionado, no, no había funcionado, solo estaba jugando al gato y al ratón conmigo, no podía gritar, no podía moverme, no podía respirar, ya no podía escuchar mis pensamientos… solo escuche la voz tierna de mi madre que me decía, mijo levántate, que tienes que ir a la escuela, examen de matemáticas…
Respire profundo conteniendo la respiración lo suficiente para no desfallecer del tremendo impacto que había provocado ver esa escena, era ella, solo ella, la mujer de mi sueño, no había la menor duda, esa mujer de ojos negros de mirada solitaria y oscura como la noche, que me miraba fijamente, tenía en su rostro una leve mueca que parecía una sonrisa, de repente la sentí en mi escudriñando mis pensamientos, que quieres le pregunte con mi voz entrecortada, aun no me había recuperado del impacto inicial, porque estas en mi mente, que importa respondió ella con la voz dura de roca, se sentía muy cerca su voz, a pesar que estaba a más de 10 metros de mí, ella no me quitaba su mirada la tenía clavada en mi cabeza, no podía mover ni un musculo, le pregunte nuevamente… que quieres…. Ella respondió… quiero tu sangre, tu alma, tus deseos, tu carne… serás mi alimento, hoy, mañana, hasta que sacie mis deseos de ti, y entregue tu cuerpo, podrido, para que los buitres se alimenten de un cascaron, sin alma…… ¿qué clase de demonio eres? Pregunte, muy nervioso y ya casi sin poder controlar mis pensamientos, cada vez estaba más atado a esa mirada, sabía que me iba a hacer mucho daño pero no podía escapar a ese hipnotismo, que clase de demonio soy, pregunto ella, soy el demonio que viene por ti… tú me creaste hace mucho, y esta es la fecha escogida, es hoy… es hoy me pregunte, porque hoy, cuando te cree, dime… son muchas preguntas respondió ella, piénsalo con detenimiento, fue hace mucho tiempo, estabas solo en tu cuarto, eras muy niño, pensaste mucho en mí, y hoy estoy aquí para llevarte conmigo y alimentarme de tu ser, no te creo le dije, pero poco a poco fue apareciendo una imagen en mi mente, ese día estando pequeño, ese día lo desee, yo la cree, mi propio demonio, estaba en frente de mi dispuesto a llevarme, nadie podía evitarlo, el tiempo se detuvo, nadie más percibía esa escena, estás listo pregunto ella, le respondí, si, llego la hora, se aproximó a gran paso me tomo del brazo….. ya muy sudado y desesperado sentía que me llevaba, que no podía pelear más, que estaba perdiendo la batalla…. Dios ayúdame…. Me soltó… había funcionado, no, no había funcionado, solo estaba jugando al gato y al ratón conmigo, no podía gritar, no podía moverme, no podía respirar, ya no podía escuchar mis pensamientos… solo escuche la voz tierna de mi madre que me decía, mijo levántate, que tienes que ir a la escuela, examen de matemáticas…
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