pasiones prohibidas( en la red)
PASIONES PROHIBIDAS ( en la red)
Cuando le pregunte a Mariela porque lo hacían. Un silencio absoluto se apodero de ella. Quizás fui muy directa al hacerlo, pero estaba aquí para escucharla.
Mariela dijo _podría inventarte mil motivos, pero ninguno de ellos seria el verdadero, podría justificarme echándole la culpa de todo a mi esposo para así yo quedar como la victima de la historia, pero no seria justa , y al mismo tiempo te mentiría y me mentiría a misma. Nada justifica la traición, seré breve cada uno sabe lo q esta bien y lo q esta mal. Y yo elegí equivocarme en una palabra elegí usar como guía lo q sentí en ese instante de pasión.
¿Estas dispuesta a escucharme? Yo solo asentí con la cabeza, y así comenzó su relato.
Llevaba veinte años de casada, pase por lo q se dice cuanta etapa se impuso en nuestro camino. Superando muerte , dolor , carencias de todo tipo, mi vida y la suya se redujo a una sola ,viviendo un amor q por lapsos de tiempo parecía llegar a su ultima instancia, aunque permanecía ahí inalterable , por mera costumbre , por los hijos , y por nosotros mismos q luchábamos por reinventar esa historia de amor q nos había unido hasta ... no se .
No voy hablar de mi esposo, no tiene sentido, lo q yo hice puede llegar afectarlo irreparablemente si esto llegase a sus oídos, no creo q esto suceda ya q solo yo, y ahora vos somos las únicas q lo sabemos.
A Pedro lo conocí una noche de soledad navegando por la red, no acostumbraba asistir a esos sitios porque en realidad no tenía ningún conocimiento de cómo usar la PC, llegue por mi hermana quien me ayudo a entrar. Tras montones de ventanas q se abrían, gente desconocida aparecía, invitaciones deshonestas, palabras abusivas, gente preguntando como estaba, como estaba vestida, gente q buscaba tantas cosas. Y yo ahí inexperta, aturdida. Justo cuando pensaba retirarme a descansar asomó Pedro, iba a cerrarle la ventana, pero no lo hice y sin darme cuenta ya estaba conversando con el, contándole cosas personales de mi, de mi matrimonio, y el también las suyas. Lo cierto fue q no lo busque, se fue dando simplemente, y a partir de esa noche todo cambio. Sin dudas fue el comienzo de algo que me sensibilizo hasta los huesos.
Decir, hacer, sentir, pensar fue como la táctica q me llevo a dejar de ser yo, mejor dicho esa mujer a la q toda, incluyendo a mi marido estaban acostumbrados a ver. Hasta yo estaba sorprendida de lo cuanto había cambiado en tan poco tiempo, me sentía esplendida, viva.
Pedro se conectaba cuando podía, y yo aguardaba celosamente.
Tras varios meses de ardua comunicación virtual, llegaron los mensajes por celular, y luego nuestra primera cita. En otro momento de mi vida no me hubiera animado hacer ni la mitad de las cosas q ya sin titubear había hecho, muchos menos concretar una cita a ciegas.
Esa mañana salí decidida, deseosa de conocer de una vez la persona q me había cautivado. No fui sola, tampoco estaba loca, tome las precauciones necesarias. Y le pedí a mi mejor amiga que me acompañara. Pedro me esperaba a las nueve de la mañana en una plaza a unos cuantos kilómetros de mi residencia, no voy a negar estaba muy nerviosa, pero decidida a todo. Al llegar al sitio indicado, mirábamos el reloj, que me anunciaba su retraso. Cuanto hombre circulaba nos preguntábamos ¿si sería ese? Así uno y otro personaje, y nada; el brillaba por su ausencia. Me sentía como una adolescente en su primera cita. Estaba a punto de desistir del encuentro, cuando mi amiga se le ocurrió la idea de mandarle un mensaje de texto, pues lo hice y le puse punto final a esa incertidumbre q nos estaba matando.
Pedro ya se hallaba en el lugar dentro de una cafetería. Solo q yo no lo sabía.
_¿ hubo encuentro? Si claro q lo hubo y fue tan asombroso como inesperado. El mensaje llego a destino, y en breve llego la respuesta. El me pedía q ingresase a la cafetería. Desde ya me negué hacerlo.
Con el celular en mano de espalda, mi amiga a través de señas me advertía q Pedro estaba detrás de mi.
Curioso no, me lo había imaginado de mil maneras distintas, alto delgado, morocho, etc. Pero ninguna de ellas daba con su perfil. El único dato seguro era su voz, maravillosa e inconfundible.
Al volver hacia el guau que desconcierto, ninguna de las imágenes creadas en mi cabeza se asemejaban, tal impacto provoco en mí una mezcla de sensaciones. Mientras nos dirigíamos hacia la cafetería, pensé en la posibilidad de salir huyendo, de inventar algún pretexto, para retirarnos. Pero ya estábamos en el baile, y por lo tanto teníamos q bailar. Hubiera querido ver mi rostro, por lo que se, mi amiga me dijo q el decía mucho mas q mil palabras juntas.
Por supuesto q ella no se despego de mi ni un solo momento, si podrás pensar que actúe como una niña, y si estas en lo correcto.
La mera verdad no era una mujer sociable, el estar en ese sitio, y con esa persona desconocida para mi había sido un gran desafío, al q me atreví a superar, a costa de sentirme ridícula como siempre me había sentido delante de la gente, al tratar de mostrarme como tal cual yo era en realidad.
No pude vencer mis miedos, aunque trate, y trate estuve ahí absorbida por la angustia de sentirme observada, y analizada. El me miraba preguntándose seguramente de q loquero había salido.
Cada vez q viene a mi mente esa escena te juro aun no salgo de mi asombro, me causa mucha gracia verme en esa situación, de incomodidad, de no saber lo q decir, de callarme hasta morir si hubiera sido preciso.
Sus ojos no dejaban de mirarme, mi amiga hablaba como un loro para romper el hielo entre los dos, yo lo miraba _ como diciendo- soy lo q realmente esperabas, porque mi impresión dice q no puede existir alguna aproximación entre vos y yo. Cruzamos pocas palabras, no se si habían sido suficientes como para sacar alguna conclusión de este encuentro, aunque para mi si. Hubo cierta conexión al escuchar su voz, no lo niego sin embargo no me sentía capaz de llegar mas lejos, de lo q; para mi entender ya había llegado.
El tiempo fue tirano salimos de ahí a las disparadas ya q el esposo de mi amiga nos aguardaba en la terminal de micros.
Salimos juntos de la cafetería, mi actitud indiferente daba por terminado este encuentro, este tipo de relación q así como comenzara había llegado a su final.
Te darás cuenta no fue para nada fácil estar ahí sabiendo q estaba traicionando la confianza de mi esposo, el cual me veneraba y me amaba. Pero no voy a justificarme, porque lo q había hecho no tenia justificación, como te dije al principio, lo q hice, lo hice porque lo sentí y porque era una forma egoísta si; de demostrarme a mi misma q podía por una vez pensar en mi, solo en mi.
De todos modos no lo vería mas, eso me decía y le decía a mi amiga camino a la terminal.
Ella estaba fascinada con pedro, le había sacado una radiografía de cuerpo entero, mencionaba q tenia unas manos hermosas signos de q en su vida había hecho algún trabajo forzado. Es elegante, atractivo, q mas da date otra oportunidad y dásela a el también de conocerse, pero a solas. Ya te habrás dado cuenta q no es ni un loco pervertido, y si lo fuera, grita ajajá, reía a carcajadas.
Estas loca, no tenemos nada en común.
Aun así seguimos en contacto, me sincere con el a medias haciéndole creer q había quedado fascinada, había atracción pero no la esperada. Lo Mio creo q pasaba por las ganas de tener una experiencia, y el me venia como anillo al dedo.
Pasaron las fiestas, todo enero y cuando regreso de sus vacaciones, después de incalculables mail míos q sin lugar a dudas llenaron su correo, me propuso q nos viéramos.
Elegí el día de mi cumpleaños porque para mi iba a ser el mejor obsequio q iría a recibir en años, y el único q solo yo podría hacerme, nadie mas q yo. Vivir, sentir solo eso.
Estaba muy nerviosa, pero fui decidida a q pasara lo q tenia q pasar.
No se Pedro había tomado en cuenta cada palabra de cada conversación nuestra, no se si había creído en mi sinceridad, pero todo, todo lo q le había dicho en esas horas de soledad era la pura verdad. Iba a ser mi primer y única experiencia de estar con otra persona q no fuera mi esposo. ¡Que ingenua no! Aun a pesar de la edad q tenia creía y me sentía especial para el, incluso q se comportaría dulce, sensible en ese momento.
_ toda mujer siente, difícilmente se puede actuar sin alma, debería saberlo_ le dije.
Si lo se, pero en este caso no se trataba de sentir, de eso me di cuenta después de haberme entregado a el, y haberme sentido como una vulgar prostituta. Mi soledad, sus palabras dulces de convencimiento, mi inexperiencia en este juego, si en este juego peligroso, prohibido, me llevo a descifrar cuales eran las reglas y las artimañas para disfrutar; el sentir estaba de mas.
He cierto no hay q echarle la culpa al chancho, sino al q le da de comer con esto quiero decirte, q la culpable y equivocada, la mal jugadora q no entendió nada fui yo.
-o sea q no fue una buena experiencia para vos; sino todo lo contrario_
Soy honesta no lo fue. Regrese a casa mal, pase por la casa de mi amiga, no fue necesario pronunciar palabra, con ver mi cara se dio cuenta lo angustiada q estaba, igualmente le conté lo sucedido, y me contuvo. Hasta q regrese a casa.
Por suerte mi esposo trabajo todo el día, y cuando volvió, me reinvente una sonrisa, mi mejor sonrisa para q notase mi desazón.
Al día siguiente le mande un mensaje a pedro manifestándole mi sentir. El de una manera no tan clara reconoció su comportamiento.
Eso no hizo q dejara de sentirme mal, pero si logro q aceptara nuestra realidad, q era ni mas ni menos la de ser su amiga con derecho a roce.
Después de ese tropiezo, paso un largo tiempo, sin verlo. Continuamos en contacto, creo q se convirtió en una imperiosa necesidad estarlo, al menos para mi.
Los cambios suelen ser abruptos, para bien o para mal, en muchas personas provocan un estallido emocional pasable, todo lo contrario en mí. Cuyo proceso de adaptación lleva su tiempo.
Conocer a pedro fue como otra oportunidad de revertir algunos aspectos de mi vida q no me anime, ni me animaría mejorar por si sola. Me lleno de incentivos, me ayudo a recobrar mi autoestima y sobretodo ahuyento mi soledad. Y a eso súmale la inexplicable atracción q sentía pese a q el es algo mayor q yo.
Hablar de Pedro es como hablar de mi misma. Decirte q en muchas cosas nos parecíamos, aunque el en algo me sacaba ventaja, su experiencia de vida era mucho mas extensa q la mía, así q entenderás que la mitad o un ochenta por ciento de lo q decía no era verdad. Y yo le creía igual, aun sabiendo q me mentía.
De mi parte no hubo mentiras, mi verdad siempre estuvo frente a sus ojos. Será porque era nuevita en esto e ingenua, hasta entupida en ocasiones. Lo digo con conocimiento de causa ya q mi comportamiento no fue precisamente maduro, durante nuestra relación reconozco q hice cosas, dije cosas sin sentido. _ ¿como q si se puede saber?_
De querer hacer y deshacer a mi antojo, al igual q el lo hacia conmigo, de no saber lo q quería para mi, bueno ese es un gran defecto con el q conviviré mientras viva. Decirle tantas palabras, escenas q no tenia derecho hacerle, decirle adiós millones de veces, decirme ya esta lo saque de mi vida cuando ni yo misma me lo creía. Pelearnos como dos adolescentes y decirle q no me deje. Quererlo, desearlo, odiarlo, dejar de pensarlo, confundirlo todo hasta poner en peligro mi propio matrimonio.
Una aventura eso era simplemente para ambos, costo poner mis pies sobre la tierra, es decir poner en la balanza mis prioridades, mi familia y esto q tenia con Pedro q era algo lindo y pasajero.
Hubo varios encuentros más, me sentí muy bien a su lado, los últimos tiempos fueron como si se anunciara el final por adelantado. El año volvía a terminar, nuevamente las fiestas llegaron y con ellas luego sus largas vacaciones, demasiado tiempo para pensar.
Mi cumple un encuentro soñado. Lo fue. Y también mi despedida.
Aunque seguimos en contacto aun hoy estoy luchando por transformar lo q tuvimos en un hermoso recuerdo dentro de mi corazón. No se si lo lograre, por lo pronto me quedo con la ultima imagen de el, con la ultimo palabra q exclamo, su ultima caricia q mi cuerpo sintió.
_ ¿porque? _ le dije _ ¿porque convertirlo en recuerdo cuando aun sigue ahí tan vivo?
Por que no se puede vivir mintiendo toda la vida, y lastimar gratuitamente a quien no se lo merece, y aun así se lo merecieras, tampoco se puede mentirse a uno mismo creyendo q se puede ser feliz mintiendo .
Gracias por escucharme, no te das una idea de lo bien q me hizo poder hablar de esto sin jueces q me condenen.
_ No soy quien para hacerlo; la agradecida soy yo por haberme hecho vivir contigo este momento de pasiones prohibidas q como ha ti, yo también las he sentido através de tu relato_
De nada Isabela.
Un gusto Mariela.
Hay momentos en la vida, q uno deja de sentir la esencia misma de vivir por uno mismo, pensando tal vez, q ya tuvo demasiado. Sin embargo nada es demasiado cuando aun nos queda vida. Por eso no se priven de sentirla, de vivirla, las oportunidades se dan en el momento justo y son por algo.
DULCE GRACIAS...LA LUZ DE NUESTRO AMOR NUNCA SE APAGARA (MARIELA)
ISABELLA 28-2-2009
ISABELLA
Cuando le pregunte a Mariela porque lo hacían. Un silencio absoluto se apodero de ella. Quizás fui muy directa al hacerlo, pero estaba aquí para escucharla.
Mariela dijo _podría inventarte mil motivos, pero ninguno de ellos seria el verdadero, podría justificarme echándole la culpa de todo a mi esposo para así yo quedar como la victima de la historia, pero no seria justa , y al mismo tiempo te mentiría y me mentiría a misma. Nada justifica la traición, seré breve cada uno sabe lo q esta bien y lo q esta mal. Y yo elegí equivocarme en una palabra elegí usar como guía lo q sentí en ese instante de pasión.
¿Estas dispuesta a escucharme? Yo solo asentí con la cabeza, y así comenzó su relato.
Llevaba veinte años de casada, pase por lo q se dice cuanta etapa se impuso en nuestro camino. Superando muerte , dolor , carencias de todo tipo, mi vida y la suya se redujo a una sola ,viviendo un amor q por lapsos de tiempo parecía llegar a su ultima instancia, aunque permanecía ahí inalterable , por mera costumbre , por los hijos , y por nosotros mismos q luchábamos por reinventar esa historia de amor q nos había unido hasta ... no se .
No voy hablar de mi esposo, no tiene sentido, lo q yo hice puede llegar afectarlo irreparablemente si esto llegase a sus oídos, no creo q esto suceda ya q solo yo, y ahora vos somos las únicas q lo sabemos.
A Pedro lo conocí una noche de soledad navegando por la red, no acostumbraba asistir a esos sitios porque en realidad no tenía ningún conocimiento de cómo usar la PC, llegue por mi hermana quien me ayudo a entrar. Tras montones de ventanas q se abrían, gente desconocida aparecía, invitaciones deshonestas, palabras abusivas, gente preguntando como estaba, como estaba vestida, gente q buscaba tantas cosas. Y yo ahí inexperta, aturdida. Justo cuando pensaba retirarme a descansar asomó Pedro, iba a cerrarle la ventana, pero no lo hice y sin darme cuenta ya estaba conversando con el, contándole cosas personales de mi, de mi matrimonio, y el también las suyas. Lo cierto fue q no lo busque, se fue dando simplemente, y a partir de esa noche todo cambio. Sin dudas fue el comienzo de algo que me sensibilizo hasta los huesos.
Decir, hacer, sentir, pensar fue como la táctica q me llevo a dejar de ser yo, mejor dicho esa mujer a la q toda, incluyendo a mi marido estaban acostumbrados a ver. Hasta yo estaba sorprendida de lo cuanto había cambiado en tan poco tiempo, me sentía esplendida, viva.
Pedro se conectaba cuando podía, y yo aguardaba celosamente.
Tras varios meses de ardua comunicación virtual, llegaron los mensajes por celular, y luego nuestra primera cita. En otro momento de mi vida no me hubiera animado hacer ni la mitad de las cosas q ya sin titubear había hecho, muchos menos concretar una cita a ciegas.
Esa mañana salí decidida, deseosa de conocer de una vez la persona q me había cautivado. No fui sola, tampoco estaba loca, tome las precauciones necesarias. Y le pedí a mi mejor amiga que me acompañara. Pedro me esperaba a las nueve de la mañana en una plaza a unos cuantos kilómetros de mi residencia, no voy a negar estaba muy nerviosa, pero decidida a todo. Al llegar al sitio indicado, mirábamos el reloj, que me anunciaba su retraso. Cuanto hombre circulaba nos preguntábamos ¿si sería ese? Así uno y otro personaje, y nada; el brillaba por su ausencia. Me sentía como una adolescente en su primera cita. Estaba a punto de desistir del encuentro, cuando mi amiga se le ocurrió la idea de mandarle un mensaje de texto, pues lo hice y le puse punto final a esa incertidumbre q nos estaba matando.
Pedro ya se hallaba en el lugar dentro de una cafetería. Solo q yo no lo sabía.
_¿ hubo encuentro? Si claro q lo hubo y fue tan asombroso como inesperado. El mensaje llego a destino, y en breve llego la respuesta. El me pedía q ingresase a la cafetería. Desde ya me negué hacerlo.
Con el celular en mano de espalda, mi amiga a través de señas me advertía q Pedro estaba detrás de mi.
Curioso no, me lo había imaginado de mil maneras distintas, alto delgado, morocho, etc. Pero ninguna de ellas daba con su perfil. El único dato seguro era su voz, maravillosa e inconfundible.
Al volver hacia el guau que desconcierto, ninguna de las imágenes creadas en mi cabeza se asemejaban, tal impacto provoco en mí una mezcla de sensaciones. Mientras nos dirigíamos hacia la cafetería, pensé en la posibilidad de salir huyendo, de inventar algún pretexto, para retirarnos. Pero ya estábamos en el baile, y por lo tanto teníamos q bailar. Hubiera querido ver mi rostro, por lo que se, mi amiga me dijo q el decía mucho mas q mil palabras juntas.
Por supuesto q ella no se despego de mi ni un solo momento, si podrás pensar que actúe como una niña, y si estas en lo correcto.
La mera verdad no era una mujer sociable, el estar en ese sitio, y con esa persona desconocida para mi había sido un gran desafío, al q me atreví a superar, a costa de sentirme ridícula como siempre me había sentido delante de la gente, al tratar de mostrarme como tal cual yo era en realidad.
No pude vencer mis miedos, aunque trate, y trate estuve ahí absorbida por la angustia de sentirme observada, y analizada. El me miraba preguntándose seguramente de q loquero había salido.
Cada vez q viene a mi mente esa escena te juro aun no salgo de mi asombro, me causa mucha gracia verme en esa situación, de incomodidad, de no saber lo q decir, de callarme hasta morir si hubiera sido preciso.
Sus ojos no dejaban de mirarme, mi amiga hablaba como un loro para romper el hielo entre los dos, yo lo miraba _ como diciendo- soy lo q realmente esperabas, porque mi impresión dice q no puede existir alguna aproximación entre vos y yo. Cruzamos pocas palabras, no se si habían sido suficientes como para sacar alguna conclusión de este encuentro, aunque para mi si. Hubo cierta conexión al escuchar su voz, no lo niego sin embargo no me sentía capaz de llegar mas lejos, de lo q; para mi entender ya había llegado.
El tiempo fue tirano salimos de ahí a las disparadas ya q el esposo de mi amiga nos aguardaba en la terminal de micros.
Salimos juntos de la cafetería, mi actitud indiferente daba por terminado este encuentro, este tipo de relación q así como comenzara había llegado a su final.
Te darás cuenta no fue para nada fácil estar ahí sabiendo q estaba traicionando la confianza de mi esposo, el cual me veneraba y me amaba. Pero no voy a justificarme, porque lo q había hecho no tenia justificación, como te dije al principio, lo q hice, lo hice porque lo sentí y porque era una forma egoísta si; de demostrarme a mi misma q podía por una vez pensar en mi, solo en mi.
De todos modos no lo vería mas, eso me decía y le decía a mi amiga camino a la terminal.
Ella estaba fascinada con pedro, le había sacado una radiografía de cuerpo entero, mencionaba q tenia unas manos hermosas signos de q en su vida había hecho algún trabajo forzado. Es elegante, atractivo, q mas da date otra oportunidad y dásela a el también de conocerse, pero a solas. Ya te habrás dado cuenta q no es ni un loco pervertido, y si lo fuera, grita ajajá, reía a carcajadas.
Estas loca, no tenemos nada en común.
Aun así seguimos en contacto, me sincere con el a medias haciéndole creer q había quedado fascinada, había atracción pero no la esperada. Lo Mio creo q pasaba por las ganas de tener una experiencia, y el me venia como anillo al dedo.
Pasaron las fiestas, todo enero y cuando regreso de sus vacaciones, después de incalculables mail míos q sin lugar a dudas llenaron su correo, me propuso q nos viéramos.
Elegí el día de mi cumpleaños porque para mi iba a ser el mejor obsequio q iría a recibir en años, y el único q solo yo podría hacerme, nadie mas q yo. Vivir, sentir solo eso.
Estaba muy nerviosa, pero fui decidida a q pasara lo q tenia q pasar.
No se Pedro había tomado en cuenta cada palabra de cada conversación nuestra, no se si había creído en mi sinceridad, pero todo, todo lo q le había dicho en esas horas de soledad era la pura verdad. Iba a ser mi primer y única experiencia de estar con otra persona q no fuera mi esposo. ¡Que ingenua no! Aun a pesar de la edad q tenia creía y me sentía especial para el, incluso q se comportaría dulce, sensible en ese momento.
_ toda mujer siente, difícilmente se puede actuar sin alma, debería saberlo_ le dije.
Si lo se, pero en este caso no se trataba de sentir, de eso me di cuenta después de haberme entregado a el, y haberme sentido como una vulgar prostituta. Mi soledad, sus palabras dulces de convencimiento, mi inexperiencia en este juego, si en este juego peligroso, prohibido, me llevo a descifrar cuales eran las reglas y las artimañas para disfrutar; el sentir estaba de mas.
He cierto no hay q echarle la culpa al chancho, sino al q le da de comer con esto quiero decirte, q la culpable y equivocada, la mal jugadora q no entendió nada fui yo.
-o sea q no fue una buena experiencia para vos; sino todo lo contrario_
Soy honesta no lo fue. Regrese a casa mal, pase por la casa de mi amiga, no fue necesario pronunciar palabra, con ver mi cara se dio cuenta lo angustiada q estaba, igualmente le conté lo sucedido, y me contuvo. Hasta q regrese a casa.
Por suerte mi esposo trabajo todo el día, y cuando volvió, me reinvente una sonrisa, mi mejor sonrisa para q notase mi desazón.
Al día siguiente le mande un mensaje a pedro manifestándole mi sentir. El de una manera no tan clara reconoció su comportamiento.
Eso no hizo q dejara de sentirme mal, pero si logro q aceptara nuestra realidad, q era ni mas ni menos la de ser su amiga con derecho a roce.
Después de ese tropiezo, paso un largo tiempo, sin verlo. Continuamos en contacto, creo q se convirtió en una imperiosa necesidad estarlo, al menos para mi.
Los cambios suelen ser abruptos, para bien o para mal, en muchas personas provocan un estallido emocional pasable, todo lo contrario en mí. Cuyo proceso de adaptación lleva su tiempo.
Conocer a pedro fue como otra oportunidad de revertir algunos aspectos de mi vida q no me anime, ni me animaría mejorar por si sola. Me lleno de incentivos, me ayudo a recobrar mi autoestima y sobretodo ahuyento mi soledad. Y a eso súmale la inexplicable atracción q sentía pese a q el es algo mayor q yo.
Hablar de Pedro es como hablar de mi misma. Decirte q en muchas cosas nos parecíamos, aunque el en algo me sacaba ventaja, su experiencia de vida era mucho mas extensa q la mía, así q entenderás que la mitad o un ochenta por ciento de lo q decía no era verdad. Y yo le creía igual, aun sabiendo q me mentía.
De mi parte no hubo mentiras, mi verdad siempre estuvo frente a sus ojos. Será porque era nuevita en esto e ingenua, hasta entupida en ocasiones. Lo digo con conocimiento de causa ya q mi comportamiento no fue precisamente maduro, durante nuestra relación reconozco q hice cosas, dije cosas sin sentido. _ ¿como q si se puede saber?_
De querer hacer y deshacer a mi antojo, al igual q el lo hacia conmigo, de no saber lo q quería para mi, bueno ese es un gran defecto con el q conviviré mientras viva. Decirle tantas palabras, escenas q no tenia derecho hacerle, decirle adiós millones de veces, decirme ya esta lo saque de mi vida cuando ni yo misma me lo creía. Pelearnos como dos adolescentes y decirle q no me deje. Quererlo, desearlo, odiarlo, dejar de pensarlo, confundirlo todo hasta poner en peligro mi propio matrimonio.
Una aventura eso era simplemente para ambos, costo poner mis pies sobre la tierra, es decir poner en la balanza mis prioridades, mi familia y esto q tenia con Pedro q era algo lindo y pasajero.
Hubo varios encuentros más, me sentí muy bien a su lado, los últimos tiempos fueron como si se anunciara el final por adelantado. El año volvía a terminar, nuevamente las fiestas llegaron y con ellas luego sus largas vacaciones, demasiado tiempo para pensar.
Mi cumple un encuentro soñado. Lo fue. Y también mi despedida.
Aunque seguimos en contacto aun hoy estoy luchando por transformar lo q tuvimos en un hermoso recuerdo dentro de mi corazón. No se si lo lograre, por lo pronto me quedo con la ultima imagen de el, con la ultimo palabra q exclamo, su ultima caricia q mi cuerpo sintió.
_ ¿porque? _ le dije _ ¿porque convertirlo en recuerdo cuando aun sigue ahí tan vivo?
Por que no se puede vivir mintiendo toda la vida, y lastimar gratuitamente a quien no se lo merece, y aun así se lo merecieras, tampoco se puede mentirse a uno mismo creyendo q se puede ser feliz mintiendo .
Gracias por escucharme, no te das una idea de lo bien q me hizo poder hablar de esto sin jueces q me condenen.
_ No soy quien para hacerlo; la agradecida soy yo por haberme hecho vivir contigo este momento de pasiones prohibidas q como ha ti, yo también las he sentido através de tu relato_
De nada Isabela.
Un gusto Mariela.
Hay momentos en la vida, q uno deja de sentir la esencia misma de vivir por uno mismo, pensando tal vez, q ya tuvo demasiado. Sin embargo nada es demasiado cuando aun nos queda vida. Por eso no se priven de sentirla, de vivirla, las oportunidades se dan en el momento justo y son por algo.
DULCE GRACIAS...LA LUZ DE NUESTRO AMOR NUNCA SE APAGARA (MARIELA)
ISABELLA 28-2-2009
ISABELLA
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