Palabra tras palabra, Inés desgranó con delicadeza los motivos de nuestra ruptura. Su voz, dulce pero hiriente como un puñal, contrastaba con sus ojos, que otrora irradiaban calidez y amor, pero que ahora eran fríos y distantes. La magia que una vez unió nuestros corazones se había desvanecido por completo. Yo la escuchaba, mudo y cabizbajo, sintiendo cómo la desesperación me ahogaba con cada frase. Al terminar, un silencio incómodo se apoderó de nosotros. Acto seguido, se marchó sin despedirse ni mirar atrás, mientras yo me sumía en un abismo de tristeza y soledad...
PALABRA TRAS PALABRA
7 de mayo de 2026·1 min de lectura
Cargando contenido...
260
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar y formar parte de esta comunidad
Iniciar SesiónCargando comentarios...