Nostalgia en días de lluvia
Dos veces te afirme con cierta emoción y convicción que nos casaríamos en un futuro, lo sé, no estaba en las mejores condiciones para sonar enserio, y bueno, en ambas ocasiones me mandaste a callar, pero aun así alcance a decir un par de cosas, todavía mas pretenciosas, recuerdo bien la cara que pusiste y el tono de voz que le sucedió, sencillamente invaluable.
Unos meses después me preguntaste sobre mi opinión con respecto a los hijos, y que haría en una situación hipotética de tener alguno, obviamente respondí alguna estupidez como siempre lo hacía, no lo tome para nada enserio, y tan solo luego de ver tu reacción de enojo reivindique mi actitud para decir algo más coherente, pero había un punto en particular con el que discrepabas.
Cuando te dije que, en el caso puntual de que el hijo fuera nuestro, obviamente habrían necesidades y atenciones que deberían de cubrirse, como es normal, pero que la prioridad de mi atención y amor deberías de ser siempre tú… no pensé en la respuesta, solo lo dije, era lo que sentía, como en muchas ocasiones solo quería ser transparente contigo. De manera rápida y enérgica me dijiste que estaba equivocado, que un hijo no era algo tan poco importante, que lo que decía lo hacía por el contexto, para quedar como un romántico o algo así, como en otras ocasiones soltaste mi mano y empezaste a caminar por delante, a tiempo de alcanzarte otra vez solo pensaba en cual hubiera sido la respuesta correcta o la que esperabas.
Sabes, sé que no tiene sentido alguno y estamos tan fuera de aquel contexto pero continúo pensando en cual hubiese sido la mejor respuesta, a veces pienso en algunas, muy buenas a propósito jeje, solo me queda sonreír al tiempo que veo a la gente huir de la lluvia mientras camino en la calle.
Sin embargo, si en razón al contexto tendría que volver a responderte, diría otra vez lo mismo, pues después de tantos miles de días, meses y años que pasaron, estoy seguro que el amor y el vínculo que se puede tener con los hijos es inmensurable, pero está en otro sistema, no es susceptible a quebrantarse, por lo menos no tan fácilmente como lo es el de una pareja y es justamente por esa misma razón el establecimiento de la prioridad.
Unos meses después me preguntaste sobre mi opinión con respecto a los hijos, y que haría en una situación hipotética de tener alguno, obviamente respondí alguna estupidez como siempre lo hacía, no lo tome para nada enserio, y tan solo luego de ver tu reacción de enojo reivindique mi actitud para decir algo más coherente, pero había un punto en particular con el que discrepabas.
Cuando te dije que, en el caso puntual de que el hijo fuera nuestro, obviamente habrían necesidades y atenciones que deberían de cubrirse, como es normal, pero que la prioridad de mi atención y amor deberías de ser siempre tú… no pensé en la respuesta, solo lo dije, era lo que sentía, como en muchas ocasiones solo quería ser transparente contigo. De manera rápida y enérgica me dijiste que estaba equivocado, que un hijo no era algo tan poco importante, que lo que decía lo hacía por el contexto, para quedar como un romántico o algo así, como en otras ocasiones soltaste mi mano y empezaste a caminar por delante, a tiempo de alcanzarte otra vez solo pensaba en cual hubiera sido la respuesta correcta o la que esperabas.
Sabes, sé que no tiene sentido alguno y estamos tan fuera de aquel contexto pero continúo pensando en cual hubiese sido la mejor respuesta, a veces pienso en algunas, muy buenas a propósito jeje, solo me queda sonreír al tiempo que veo a la gente huir de la lluvia mientras camino en la calle.
Sin embargo, si en razón al contexto tendría que volver a responderte, diría otra vez lo mismo, pues después de tantos miles de días, meses y años que pasaron, estoy seguro que el amor y el vínculo que se puede tener con los hijos es inmensurable, pero está en otro sistema, no es susceptible a quebrantarse, por lo menos no tan fácilmente como lo es el de una pareja y es justamente por esa misma razón el establecimiento de la prioridad.
Página 2
Ahora cada uno de nosotros tiene su propia familia, y al igual que todo el mundo, imagino que vamos buscando aquella felicidad tan ideal o la tranquilidad razonable y armoniosa con nuestras parejas… con nuestros hijos… más sin embargo no he podido zafar de aquella prioridad de atención y de amor que te dije, la sentía antes y todavía persiste ahora como una estela de perseidas. Alguna vez tenía el temor de vivir una vida olvidando todo aquel amor que sentía por ti, y lo buena que era la vida mientras estábamos juntos, pero ya ha pasado mucho tiempo y sé que no sucederá... aunque me invade la nostalgia de una manera terrible en ocasiones y pese a ser muy dramático, podre usar todo aquello para aprender y procurar ser mejor persona todos los días, al menos eso espero... a veces me gustaría decirte que, como un buen amigo coherente y racional me gustaría mantener cierta proximidad y todo eso, pero sería falso y poco genuino, lo que sí, es que nunca pude dejar de amarte y lo seguiré haciendo, tal vez de una manera poco convencional hasta el final de mis días, pero está ahí… solo necesito un poco de tu amor, siempre lo necesitare…. Pienso en ti en un día de lluvia con un poco de humo y el sonido de un piano.1290

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