Duele, como caminar descalzo sobre vidrios rotos. Duele, como la mordida de un perro, como un corte profundo, como un golpe en la cara. Duele, como el rechazo de un amor, como la traición de un amigo, como la muerte de una madre. Es un dolor inexplicable, que se repite como una tortura eterna, cada día, cada hora.
¿Por qué no puede parar?
Es mi propia enfermedad, una igual de grave pero totalmente invisible. Imposible verla, solo sentirla y vivirla, solo ser consumido por este pequeño cáncer de alma. Con los años, dicho mal crece y mi cuerpo se vuelve oscuro. Ya estoy cansado de sufrir en un lugar que odio, viendo sufrir a la gente que amo, y olvidando una utopía que parece cada vez más lejana.
La cabeza pierde el control y me transforma en una persona deprimente, pesimista. Nada tiene sentido cuando pierdes el sentido de tu propia vida. Así fue como caí en el pozo más profundo, aquel que te impide vivir el día a día, incomodo solo por existir. Seguir respirando duele tanto porque es difícil, como respirar con una lanza atravesada en el pecho.
Imposible decir estas cosas y mantener tu cordura. A los ojos del mundo un loco que se niega a aceptar su realidad. En vez de quedarse, decidirá irse, o luchar por un destino escrito. La victoria no es una chance, solo seguiré hablando eternamente hasta que mi voz se canse, hasta que mi cuerpo caiga al suelo y no se levante. Eso sucederá, ojalá pronto.
Levantarse se siente pesado, ya no existe propósito y yo vivía de ellos. Ya no quiero salir, ni siquiera para malos vicios. Una pequeña droga podría levantarme el ánimo, no tiene porque ser algo ilegal, puede ser una comida, un beso, un trago, no lo sé. Pero todo eso que alguna vez funcionó, ha perdido peso. Puede que quiera la compañía de una mujer, el abrazo de mi madre, las risas de mis amigos, pero aunque lo tenga todo seguiré siendo gris. El color es de ellos, yo sigo siendo gris en un mundo aparentemente feliz. Sé que no lo es, sé que todos sufren, pero nunca me dijeron que la vida se trataba de acostumbrarte o morir. Siempre pensé que habría más opciones, y si no las habría un joven yo se creía capaz de crearlas. Sin embargo, mi cuerpo se siente viejo, mi mente desgastada, y ante la elección de dos píldoras tan diferentes a lo que yo quiero... tengo que elegir. Por eso intenté matarme, y me gustaría morir, acabar con esto para que todos sean tristes por un día y felices para siempre.
Decidí ser el hombre de las ideas en un mundo donde estas valen cero. Decidí ser el entrenador cuando solo se estudia para ser jugador. Decidí enamorarme de una persona cuando ella decidió no hacerlo jamás. El día de mi casamiento sería el más feliz, pero nunca llegará... porque decidí aprender a querer en una sociedad donde no se necesita eso para tener pareja. La conexión humana es extraña, la veo de una forma distinta, y por eso sigo solo, por eso parezco una buena persona hasta que llegan a conocerme, y se asustan. Hombres, mujeres, lo que sean; no son malas personas, ni yo lo soy, pero somos diferentes. Rodeado de gente en la mejor fiesta, me siento aislado, y pienso que debo hacer.
¿Y ahora qué?
La respuesta se asoma como asesino a la puerta. En mi película de terror soy, obviamente, la victima. Espero mi final sin recurso narrativo, nada puede salvarme... ¿Es eso cierto? Tengo la visión nublada pero sigo siendo coherente. Aún así puedes aconsejarme. Discutiremos sobre distintos puntos de vista para no llegar a ningún punto, sin embargo, servirá para mantenerme atento un día más. Si tú quieres podemos hacerlo cada día, hasta que mi mente se canse de ser mía.
Tendremos tiempo, todas las horas que ahora mismo no me quedan. Estoy desesperado amor, llegas tarde como siempre. Sigue doliendo, ¿Por qué no te das cuenta? ¿Dónde están mis malditas pastillas? Las necesito para seguir pensando. No puedo concentrarme cuando las palabras de alguien más me cortan todo el cuerpo. Alguna cortará un punto vital, será el momento de ahogarme en mi propia sangre, en la habitación oscura de la que nunca pude salir.
Realmente no se porque escribo esto, solo estoy cansado... quiero dormir para siempre. Soñaré con tu cuerpo sobre el mío y no despertaré jamás, puedo sobrevivir al infierno y morir en tu calor humano. No te preocupes si he muerto, porque como dijo una voz destruida en un show de TV: este hombre ha muerto, y todo es mejor ahora. Una pequeña referencia irónica a la vida que jamás tendré, y por eso acaba, sin importar cuando, de una manera triste.
Noche de inviernoOjos de gatoLos amaneceresHeridasbritneycomo debe sertips para canciones¿Por qué no puede parar?
Es mi propia enfermedad, una igual de grave pero totalmente invisible. Imposible verla, solo sentirla y vivirla, solo ser consumido por este pequeño cáncer de alma. Con los años, dicho mal crece y mi cuerpo se vuelve oscuro. Ya estoy cansado de sufrir en un lugar que odio, viendo sufrir a la gente que amo, y olvidando una utopía que parece cada vez más lejana.
La cabeza pierde el control y me transforma en una persona deprimente, pesimista. Nada tiene sentido cuando pierdes el sentido de tu propia vida. Así fue como caí en el pozo más profundo, aquel que te impide vivir el día a día, incomodo solo por existir. Seguir respirando duele tanto porque es difícil, como respirar con una lanza atravesada en el pecho.
Imposible decir estas cosas y mantener tu cordura. A los ojos del mundo un loco que se niega a aceptar su realidad. En vez de quedarse, decidirá irse, o luchar por un destino escrito. La victoria no es una chance, solo seguiré hablando eternamente hasta que mi voz se canse, hasta que mi cuerpo caiga al suelo y no se levante. Eso sucederá, ojalá pronto.
Levantarse se siente pesado, ya no existe propósito y yo vivía de ellos. Ya no quiero salir, ni siquiera para malos vicios. Una pequeña droga podría levantarme el ánimo, no tiene porque ser algo ilegal, puede ser una comida, un beso, un trago, no lo sé. Pero todo eso que alguna vez funcionó, ha perdido peso. Puede que quiera la compañía de una mujer, el abrazo de mi madre, las risas de mis amigos, pero aunque lo tenga todo seguiré siendo gris. El color es de ellos, yo sigo siendo gris en un mundo aparentemente feliz. Sé que no lo es, sé que todos sufren, pero nunca me dijeron que la vida se trataba de acostumbrarte o morir. Siempre pensé que habría más opciones, y si no las habría un joven yo se creía capaz de crearlas. Sin embargo, mi cuerpo se siente viejo, mi mente desgastada, y ante la elección de dos píldoras tan diferentes a lo que yo quiero... tengo que elegir. Por eso intenté matarme, y me gustaría morir, acabar con esto para que todos sean tristes por un día y felices para siempre.
Decidí ser el hombre de las ideas en un mundo donde estas valen cero. Decidí ser el entrenador cuando solo se estudia para ser jugador. Decidí enamorarme de una persona cuando ella decidió no hacerlo jamás. El día de mi casamiento sería el más feliz, pero nunca llegará... porque decidí aprender a querer en una sociedad donde no se necesita eso para tener pareja. La conexión humana es extraña, la veo de una forma distinta, y por eso sigo solo, por eso parezco una buena persona hasta que llegan a conocerme, y se asustan. Hombres, mujeres, lo que sean; no son malas personas, ni yo lo soy, pero somos diferentes. Rodeado de gente en la mejor fiesta, me siento aislado, y pienso que debo hacer.
¿Y ahora qué?
La respuesta se asoma como asesino a la puerta. En mi película de terror soy, obviamente, la victima. Espero mi final sin recurso narrativo, nada puede salvarme... ¿Es eso cierto? Tengo la visión nublada pero sigo siendo coherente. Aún así puedes aconsejarme. Discutiremos sobre distintos puntos de vista para no llegar a ningún punto, sin embargo, servirá para mantenerme atento un día más. Si tú quieres podemos hacerlo cada día, hasta que mi mente se canse de ser mía.
Tendremos tiempo, todas las horas que ahora mismo no me quedan. Estoy desesperado amor, llegas tarde como siempre. Sigue doliendo, ¿Por qué no te das cuenta? ¿Dónde están mis malditas pastillas? Las necesito para seguir pensando. No puedo concentrarme cuando las palabras de alguien más me cortan todo el cuerpo. Alguna cortará un punto vital, será el momento de ahogarme en mi propia sangre, en la habitación oscura de la que nunca pude salir.
Realmente no se porque escribo esto, solo estoy cansado... quiero dormir para siempre. Soñaré con tu cuerpo sobre el mío y no despertaré jamás, puedo sobrevivir al infierno y morir en tu calor humano. No te preocupes si he muerto, porque como dijo una voz destruida en un show de TV: este hombre ha muerto, y todo es mejor ahora. Una pequeña referencia irónica a la vida que jamás tendré, y por eso acaba, sin importar cuando, de una manera triste.
No te mueras.
19 de enero de 2024·5 min de lectura
Duele, como caminar descalzo sobre vidrios rotos.
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