No siempre es lo que parece.
La forma al acercarse se distorsiona,
ya en mis manos, el sueño logrado
no esconde sus carencias y mi fe
agoniza en sus arrugas.
Con el impulso de mi última fuerza, volé
para tocar sus promesas,
dejando atrás la pación
de los segundos previos a que fuera mío.
Esta vida nos pone señuelos
solo para que vivamos
y luego cuenta realidades de sal
a las heridas de los anhelos.
ya en mis manos, el sueño logrado
no esconde sus carencias y mi fe
agoniza en sus arrugas.
Con el impulso de mi última fuerza, volé
para tocar sus promesas,
dejando atrás la pación
de los segundos previos a que fuera mío.
Esta vida nos pone señuelos
solo para que vivamos
y luego cuenta realidades de sal
a las heridas de los anhelos.
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