A una amiga en apuros...
La lluvia vuelve a caer haciéndose más fuerte con el paso del tiempo. Puedo ver los rayos y estoy muy segura que tu escuchas los truenos. Se pone peor. Arrasa con todo lo que está a su paso sin importar lo fuerte que está pegado en la tierra. ¿Es la misma tormenta que te ataca? ¿Es otra quizá? ¿O es una mezcla de varias acumuladas? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo.Los pobres pilares de tu isla están poniéndose en juego. ¿Caerán o seguirán estando de pie? Ambas podemos ver claramente la urgencia del viento por llevárselos, el esfuerzo del mar por botarlos. Comienzas a dudar de ellos y no estás segura por cuánto tiempo aguantarán. ¿Tendrán razón las olas de querérselos llevar? ¿Te habrás equivocado al construirlos en medio del mar? Si lo hiciste, tuviste tus razones y confío en que crees en ellas. ¿Continúas creyendo en ellas también? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo. Desde fuera parece que un tsunami ataca tu isla pero nadie más que tú puede afirmar si es verdad. Veo una ola enorme caer sobre tu pequeño pedazo de arena en medio del mar. Trae consigo tantas cosas... Miedo, duda, tristeza, devastación. ¿Por qué inunda un mundo de arco iris y fantasías? ¿Querrá volver a hundir esta isla y hacerla formar parte de lo que quiere que sea? Olas de confusión y prejuicios, espuma de estereotipos y verdades no comprobadas. ¿La dejarás caer en eso nuevamente? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo.Pasa el viento, pasa la lluvia, pasa el diluvio de la decepción. Todo termina y todo está destrozado. Pero los pilares siguen de pie. Algunos amenazan con caerse por esa ola de duda que pasó hace unos instantes. Las imágenes falsas luchan por derrumbar los cimientos, las expectativas empujan para dejarlos caer. ¿Los dejarás vencerte? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo. Puede que pienses que lo más fácil es dejarse vencer. Volvería la isla a ocultarse bajo el mar de mentiras y orgullo falso. Pero siempre seguirá debajo, como un recuerdo de los verdaderos deseos que un día tuvo. ¿Te arrepentirás luego de haberla hundido por completo? ¿Estarás feliz de regresar a ser como el resto de agua del mar? Tan normal, tan simple, tan hipócrita, tan falsa... No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo. ¿Qué pasa si decides salvarlo? Tus fantasías vencen, los sueños fuera de este mundo ganan, la originalidad sobresale... No te diré que tu isla dejará de ser atacada por esas olas porque te estaría mintiendo. Pero sí que estaría mucho más preparada para cuando volviera a suceder. Conocería lo necesario para seguir existiendo sin importar lo mucho que la corriente tire de ella. Sabría que después de la tormenta de resignación, podría brillar más que ninguna otra. Se detendría a escuchar la bella melodía de la diferencia después de los gritos y aullidos de las tinieblas. ¿La salvarías? ¿Arriesgarías lo necesario para salvar tu isla? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo. Las nubes se esparcen, el agua se detiene y la luz brilla nuevamente. ¿Te ayudé a tomar una decisión? ¿Elegiste algo? ¿La salvarás o se hundirá? ¿Habrá sido lo correcto o lo que todos creen correcto? No lo sé. Pero no te obligaré a decírmelo.
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