Neatrías, el libro de los 12 guardianes
Capítulo I La vision
Eran las 6 de la mañana en algún lugar de Argentina. En un rancho que quedaba a 25 minutos de Buenos Aires. Las alarmas de los relojes comenzaron a sonar, haciendo que todos los que estaban dormidos comenzaran a quejarse y a odiar el reloj.
La primera en despertar fue Alba. Se vistió y despertó a Cielo, su hija.
Alba- Cielito, amor, arriba, al colegio!
Cielo- Mmhh….
Alba- Dale, se te va hacer tarde, arriba!
Cielo- 5 minutitos mas por favor…
Alba- No, no, no, tus 5 minutitos son como media hora, además te demoras una eternidad en la ducha así que arriba!
Como Cielo se resistía a abrir los ojos, Alba tomo medidas extremas y le quito las frazadas, los cojines y comenzó a hacerle cosquillas. Con las risas, Carlos, el padre de Cielo y esposo de Alba despertó.
Carlos- Buenos días mis amores!
Cielo- Paa… hoy me vas a dejar tú al cole o me tengo que ir en el bus?
Carlos- Perdóname amor, pero hoy vas a tener que irte en bus… hoy viene el veterinario a ver a los caballos y tengo que estar aquí para recibirlo?
Cielo- Y no alcanzas a ir a dejarme y luego llegar a recibirlo??
Carlos- Hija, sabes que ida y vuelta es un poco más de una hora. De aquí salimos como a las 7.30 para que llegues a tiempo a clases y el veterinario viene a las 8. Lo siento pero hoy no puedo,
Cielo-….bueno….
Alba- Bueno, voy a preparar el desayuno… y tú anda a vestirte, te deje el uniforme planchado en el baño.
Cielo- Gracias ma….
Alba y Carlos se quedaron en el cuarto de Cielo, y miraron a su alrededor…
Carlos- Creo que Cielito va a extrañar esta habitación…
Alba- Si, pero es lo mejor, aquí pasa siempre sola metida entre los caballos, ya tiene 12, debería estar con sus amigas, salir… conocer chicos… mas adelante…
Carlos interrumpió- NI DE BROMA LO DE LOS CHICOS HE!
Alba se puso a reír, lo besó en la mejilla y bajo a la cocina.
Al rato, Cielo bajo a desayunar. Alba se ofreció a ir a buscarla. Le prometió que después de clases la llevaría a comprarse unas botas que ella hace tiempo que las quería. Cielo aceptó muy feliz. Y se marchó.
Carlos salio a alimentar a los caballos y a ver el resto de los animales. Mientras, Alba fue al sótano a buscar una escoba, pues ahí guardaban todo los útiles de aseo. Pero por accidente, botó una caja de una repisa llena de fotos y cosas viejas. Mientras las iba guardando, encontró una foto muy especial que ella creía que había perdido. Aparecía ella, Carlos, Isabel y Cielo en su panza (era una foto de cuando ella estaba embarazada de Cielo) Isabel era la primera hija de Alba y Carlos, hermana de Cielo. Pero había fallecido cuando era muy pequeñita y ella no la recuerda. Era igual a Cielo, parecían gemelas y ellas, eran iguales a su madre… A Alba se le escaparon unas lágrimas… y de pronto, algo muy extraño ocurrió… comenzó a tener unas visiones. Eran del accidente de Isabel, que se había caído de un caballo. Luego, vio a Cielo, corriendo hacia ella. Cuando se acerco más, se dio cuenta de que era ella la que se había caído del caballo. Estaba Carlos sosteniéndola en sus brazos y le repetía: Tranquila mi amor, vas a estar bien, vas a estar bien, mientras Cielo gritaba: Mamá, Mamá!
De repente, escucho que su esposo la llamaba del jardín y reaccionó. Guardó la foto algo confundida fue a ver a Carlos.
Alba- Que pasa?
Carlos- Donde estabas? Te estoy llamando hace mucho rato.
Alba-Lo ciento… no te escuché
Carlos: Que tienes ahí? Pregunto mirando la foto en su bolsillo.
Alba- Mira, te acuerdas de esta foto?
Carlos- Claro que si. ¿no se había perdido? ¿Dónde la encontraste?
Alba- en una caja del sótano…
Carlos-….
Alba- Bueno, para que me llamabas?
Carlos- Tu caballo no se quiere mover de ahí… me puedes ayudar, siempre te obedece a ti.
Alba se acerco, lo acarició, y sintió algo muy raro en el pecho.
Alba- Porque no esperas a que llegue el veterinario mejor?
Carlos- Era solo para hacerlo mas rápido, los caballos lo detestan…
Alba- mmm… tienes razón, esta bien.
Alba montó al caballo… y lo sacó perfectamente… de pronto, a Alba le vino a la cabeza de nuevo la visión que había tenido y volvió a sentirse extraña y se puso nerviosa, intento bajarse, cuando de pronto el animal se descontroló y salió corriendo. Alba había quedado a medio bajarse y el caballo la arrastró, pues su pie se había enredado en las botas de montar. Carlos corrió tras ellos tratando de enlazar al caballo para detenerlo, pero era demasiado rápido, Alba gritaba de dolor y trataba de liberarse. Era una escena aterradora. Carlos corrió y tomó un arma y pego un tiro al aire; el caballo se detuvo.
Corrió a ver a Alba, estaba con los pies enredados todavía, inconciente y ensangrentada.
La levantó en sus brazos y la llevo a casa y llamo a emergencias.
En ese mismo momento en el que Alba había tenido esa sensación extraña, Cielo había sentido lo mismo en el colegio, y había tenido la misma visión.
Cielo estaba en clases, resolviendo unos problemas de matemáticas cuando la inspectora del Colegio se asomó en la puerta y llamo: Señorita Inchausti? La vienen a retirar.
Guardó sus cosas y salió del salón. Muy extrañada. Al llegar a la salida vio a su padre con los ojos llorosos y se le sobrecogió el pecho. Se acercó a su padre y con la voz entrecortada y preguntó: Y -ma-má? Su padre la abrazó con fuerza y comenzó a sollozar, fue ahí cuando supo que su madre había fallecido. Su visión había sido verdad.
Eran las 6 de la mañana en algún lugar de Argentina. En un rancho que quedaba a 25 minutos de Buenos Aires. Las alarmas de los relojes comenzaron a sonar, haciendo que todos los que estaban dormidos comenzaran a quejarse y a odiar el reloj.
La primera en despertar fue Alba. Se vistió y despertó a Cielo, su hija.
Alba- Cielito, amor, arriba, al colegio!
Cielo- Mmhh….
Alba- Dale, se te va hacer tarde, arriba!
Cielo- 5 minutitos mas por favor…
Alba- No, no, no, tus 5 minutitos son como media hora, además te demoras una eternidad en la ducha así que arriba!
Como Cielo se resistía a abrir los ojos, Alba tomo medidas extremas y le quito las frazadas, los cojines y comenzó a hacerle cosquillas. Con las risas, Carlos, el padre de Cielo y esposo de Alba despertó.
Carlos- Buenos días mis amores!
Cielo- Paa… hoy me vas a dejar tú al cole o me tengo que ir en el bus?
Carlos- Perdóname amor, pero hoy vas a tener que irte en bus… hoy viene el veterinario a ver a los caballos y tengo que estar aquí para recibirlo?
Cielo- Y no alcanzas a ir a dejarme y luego llegar a recibirlo??
Carlos- Hija, sabes que ida y vuelta es un poco más de una hora. De aquí salimos como a las 7.30 para que llegues a tiempo a clases y el veterinario viene a las 8. Lo siento pero hoy no puedo,
Cielo-….bueno….
Alba- Bueno, voy a preparar el desayuno… y tú anda a vestirte, te deje el uniforme planchado en el baño.
Cielo- Gracias ma….
Alba y Carlos se quedaron en el cuarto de Cielo, y miraron a su alrededor…
Carlos- Creo que Cielito va a extrañar esta habitación…
Alba- Si, pero es lo mejor, aquí pasa siempre sola metida entre los caballos, ya tiene 12, debería estar con sus amigas, salir… conocer chicos… mas adelante…
Carlos interrumpió- NI DE BROMA LO DE LOS CHICOS HE!
Alba se puso a reír, lo besó en la mejilla y bajo a la cocina.
Al rato, Cielo bajo a desayunar. Alba se ofreció a ir a buscarla. Le prometió que después de clases la llevaría a comprarse unas botas que ella hace tiempo que las quería. Cielo aceptó muy feliz. Y se marchó.
Carlos salio a alimentar a los caballos y a ver el resto de los animales. Mientras, Alba fue al sótano a buscar una escoba, pues ahí guardaban todo los útiles de aseo. Pero por accidente, botó una caja de una repisa llena de fotos y cosas viejas. Mientras las iba guardando, encontró una foto muy especial que ella creía que había perdido. Aparecía ella, Carlos, Isabel y Cielo en su panza (era una foto de cuando ella estaba embarazada de Cielo) Isabel era la primera hija de Alba y Carlos, hermana de Cielo. Pero había fallecido cuando era muy pequeñita y ella no la recuerda. Era igual a Cielo, parecían gemelas y ellas, eran iguales a su madre… A Alba se le escaparon unas lágrimas… y de pronto, algo muy extraño ocurrió… comenzó a tener unas visiones. Eran del accidente de Isabel, que se había caído de un caballo. Luego, vio a Cielo, corriendo hacia ella. Cuando se acerco más, se dio cuenta de que era ella la que se había caído del caballo. Estaba Carlos sosteniéndola en sus brazos y le repetía: Tranquila mi amor, vas a estar bien, vas a estar bien, mientras Cielo gritaba: Mamá, Mamá!
De repente, escucho que su esposo la llamaba del jardín y reaccionó. Guardó la foto algo confundida fue a ver a Carlos.
Alba- Que pasa?
Carlos- Donde estabas? Te estoy llamando hace mucho rato.
Alba-Lo ciento… no te escuché
Carlos: Que tienes ahí? Pregunto mirando la foto en su bolsillo.
Alba- Mira, te acuerdas de esta foto?
Carlos- Claro que si. ¿no se había perdido? ¿Dónde la encontraste?
Alba- en una caja del sótano…
Carlos-….
Alba- Bueno, para que me llamabas?
Carlos- Tu caballo no se quiere mover de ahí… me puedes ayudar, siempre te obedece a ti.
Alba se acerco, lo acarició, y sintió algo muy raro en el pecho.
Alba- Porque no esperas a que llegue el veterinario mejor?
Carlos- Era solo para hacerlo mas rápido, los caballos lo detestan…
Alba- mmm… tienes razón, esta bien.
Alba montó al caballo… y lo sacó perfectamente… de pronto, a Alba le vino a la cabeza de nuevo la visión que había tenido y volvió a sentirse extraña y se puso nerviosa, intento bajarse, cuando de pronto el animal se descontroló y salió corriendo. Alba había quedado a medio bajarse y el caballo la arrastró, pues su pie se había enredado en las botas de montar. Carlos corrió tras ellos tratando de enlazar al caballo para detenerlo, pero era demasiado rápido, Alba gritaba de dolor y trataba de liberarse. Era una escena aterradora. Carlos corrió y tomó un arma y pego un tiro al aire; el caballo se detuvo.
Corrió a ver a Alba, estaba con los pies enredados todavía, inconciente y ensangrentada.
La levantó en sus brazos y la llevo a casa y llamo a emergencias.
En ese mismo momento en el que Alba había tenido esa sensación extraña, Cielo había sentido lo mismo en el colegio, y había tenido la misma visión.
Cielo estaba en clases, resolviendo unos problemas de matemáticas cuando la inspectora del Colegio se asomó en la puerta y llamo: Señorita Inchausti? La vienen a retirar.
Guardó sus cosas y salió del salón. Muy extrañada. Al llegar a la salida vio a su padre con los ojos llorosos y se le sobrecogió el pecho. Se acercó a su padre y con la voz entrecortada y preguntó: Y -ma-má? Su padre la abrazó con fuerza y comenzó a sollozar, fue ahí cuando supo que su madre había fallecido. Su visión había sido verdad.
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