Yo he visto antes
esos ojos,
de musa entristecida

con miradas tardías
que develaban ausencias
en medio de muchedumbres.

He percibido el aroma
destellante de tu pelo
que se extraviaba silencio

por donde el idioma
era huérfano de letras
o afónico de palabras.

Yo he visto antes
esas manos,
retratadas de partidas

agobiada de saludos
de abrazos sin retorno
o utópicos regresos.

He observado como marchas,
cuando el ocaso te roza
sin esperas, ni consuelo

guardando atardeceres
en tu cartera de diario
que guardas en tu ropero.

Yo he visto antes
esas lagrimas,
simuladas en garúas

que no resignan la idea
de que alguna tarde imprevista
él vuelva, para quedarse.
5540

Cargando comentarios...