Mi historia
Mi historia no fue historia sólo ilusión de ciego:
No me albergaron líneas ni preceptos perfectos
y pasé lejos de tildes y de comas donde jamás me recogiera algún tintero.
Totalmente inútil mi albedrío no pudo beber agua castalia...
Me detuvieron potestades en persona
que fueron estrechando mis caminos, poniendo rigideces.
Más mi hemisferio mental fue a los vastos
reservorios donde gorjeaba el viento
y las muchachuelas dan migas de pan a las palomas
mientras en sus sonrisas van liberando mundos
adornando todo y quitando lianas tristes
de las que siempre me amarran y me trenzan.
90


Cargando comentarios...